"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

12 agosto 2018

"Este es el mar", Mariana Enriquez

Se trata de una novela corta con una apuesta temática absolutamente novedosa y osada.
Dentro de un género que quizás podría considerarse fantasía, nos encontramos con una protagonista que pertenece a otro orden de seres: una especie de hadas contemporáneas (por ponerlas en alguna categoría) cuyo ámbito de acción, en distintos niveles de incidencia e importancia es el mundo de la música de masas. En un mundo paralelo habitan las Luminosas, quienes -a través de malas artes- se han encargado en convertir en Leyenda a grandes figuras del rock. 
Si bien la historia se presenta con absoluta solidez desde el principio, una vez iniciada la trama central nos encontramos con cierta vacuidad en cuanto a la historia contada. La función de Helena como artífice de la leyenda de un tal James Evans (líder de la banda Fallen) queda desdibujada. La historia contada empieza a redundar, a girar sobre sí misma. Apenas si alcanzan para levantar la historia un par de escenas interesantes, muy bien delineadas si tenemos en cuenta que se trata de un género no realista. Una novela que empieza con una apuesta arriesgada se termina convirtiendo en un texto previsible e inofensivo. Al promediar la obra, tenemos la convicción de que se podría tratar perfectamente de una lectura para adolescentes.
Me resulta interesante pensar en una versión en formato novela gráfica.

25 julio 2018

"Veladuras", María Teresa Andruetto

Se  trata de un texto catalogado como "novela", pero que no tiene elementos formales que permitan encasillarlo en este género, no sólo por su breve extensión, sino también por la entidad de lo narrado. La anécdota es simple, y presenta núcleos narrativos que se repiten innecesariamente con el correr de las páginas. 
Se desarrolla en primera persona la historia de una joven, hija de un hombre del norte argentino que recala allí mismo para sanar su historia personal, luego de una catástrofe familiar. Está escrito como si fuera el relato que le hace a una doctora, pero el uso de la oralidad no sólo es poco creíble (con una inclusión un tanto forzada de léxico de color local) sino también desparejo. Se advierte el esfuerzo por instalar un tono poético y desarrollar una historia familiar profunda, pero quizás sea ese el problema: se advierte el intento, no logra formar parte del cuerpo de la obra de manera orgánica. 
Todo el texto me pareció insustancial. Le falta fuerza. Me dejó gusto a nada.

Acá pueden leer una crítica favorable a la obra.


19 julio 2018

"El alumno", Henry James

Una novelita victoriana del célebre H. James que cuenta la relación entre un tutor y su alumno, haciendo hincapié en las características de su singular familia y sus deplorables modos de conducirse.
Si bien tiene el trazo del famoso autor y presenta alguna que otra escena conmovedora (en cuanto a los temas de la lealtad y el afecto), lamentablemente no es un texto cuya lectura me haya aportado algo significativo o haya disfrutado particularmente.















"Tres luces", Claire Keegan


"Admiro muchísimo a Chéjov, sus cuentos son muy compasivos, muy humanos; se relaciona con las personas y no las juzga. Entiende mucho la fragilidad y dureza de la vida, pero al mismo tiempo es tierno, amigable y nunca racionaliza ni explica las emociones".  Claire Keegan                                                                                                           
Se trata de la primera novela de esta celebrada cuentista irlandesa.
El texto en cuestión es muy breve (en mi opinión, es más bien un cuento largo), y de factura sencilla, lineal y despojada.
Somos testigos de la vivencias de una niña en una casa desconocida: allí la dejan temporariamente sus padres (entre indigentes y abandónicos), a cargo de un matrimonio que no tiene hijos.
Lo relatado es sumamente sencillo, sin embargo lo no dicho adquiere un peso muy notorio a lo largo del relato.
"Se ha subrayado en los relatos de Keegan el uso notable de la omisión, un recurso que para ella forma parte de la naturaleza misma del cuento, en tanto “es necesario dejar afuera la mayor parte de lo que podría decirse”. El cuento, en ese sentido, es definido por Keegan como “una disciplina de la omisión”. Aquí, la omisión tiene que ver, también, con la decisión de mantener el relato estrictamente apegado al punto de vista elegido para narrar, es decir, el punto de vista de la niña." (Reseña en Revista Ñ)
En lo personal, me causó una marcada tensión convertirme en testigo de las vivencias de una niña en la casa de unos completos extraños; a lo largo del texto se puede vivenciar el estado de vulnerabilidad al que están expuestos los y las menores. Por esta presencia de lo latente ominoso, lo leí todo el tiempo con el aliento cortado (aunque en verdad no estoy segura de que estos aspectos formen parte del efecto de lectura buscado). A pesar de estas sensaciones de lectura, no es un texto que me haya encandilado particularmente. Lo recomiendo para que cada lector/a pueda ver qué le pasa frente a él.

J.P. Rooney

04 julio 2018

"La mujer en la luna", Milena Agus

Louis le Brocquy

Se trata de una novela breve escrita desde el punto de vista de una joven que evoca la vida de su abuela a través de sus escritos y de los recuerdos que tiene de ella. La abuela del relato es una mujer que rápidamente conquista al lector: una bella poeta reprimida con inconmensurables ansias de amar y ser amada, con lo cual se gana el estigma de loca. Casada tardíamente por compromiso, conoce luego a un hombre que cumple todas sus expectativas amorosas y queda el resto de su vida prendida a esta historia efímera. Su nieta es la que lleva adelante el relato, que se desarrolla íntegramente en forma de racconto. Toda la obra está atravesada por el drama de la Segunda Guerra Mundial. 
La médula de la historia es sumamente atractiva, pero la forma elegida para llevarla adelante me pareció ligeramente confusa y demasiado distanciada de lo narrado, como si estuviéramos todo el tiempo leyendo el resumen de una novela. La operatoria de ir develando paulatinamente lo acontecido me pareció acertada, sin embargo, hay algo en la estructura general que me hizo percibirla como desmembrada y somera.
De todos modos, es una novela muy famosa, traducida a muchos idiomas, a la que está bueno  acercarse para empaparse del universo de esta escritora.
En este libro se inspiró la película "Un momento de amor" (Nicole García, 2016).



27 junio 2018

"Cielos de Córdoba", Federico Falco


Se trata de una novelita corta, mínima podríamos decir.
Un texto de iniciación.
El protagonista es Tino, de 12 años.
Su madre está internada en un hospital, su padre regentea un museo de ovnilogía en las sierras. Y el joven Tino se maneja de manera autónoma entre estos dos espacios, relacionándose con distintos personajes dentro del hospital (donde se encuentra como pez en el agua) y con un amiguito de la escuela, con quien transita las primeras experiencias sexuales.
El texto está escrito de manera sencilla, despojada, con un estilo narrativo que, por momentos, presenta una acumulación de verbos un poco molesta: escritura que no se quiere detener en detalles y avanza de acción en acción con un leve efecto de saturación en la lectura. Tampoco se logra del todo el crear climas a partir de lo no dicho, de la presencia de objetos y escenarios o de la sugerencia (algo a lo que parece apostar, pero que no termina de cuajar). Las escenas, limpias y despojadas, en general no terminan de ser contundentes.
En cuanto al contenido (excepto un pasaje bastante turbador muy bien logrado), no encontré novedades conceptuales sobre el tema "joven descubre el mundo". 
Una propuesta sencilla que se lee de un tirón. No colmó mis expectativas con el autor ya que, además de presentar estos aspectos narrativos señalados, no logró asombrarme ni conmoverme de manera particular en cuanto a su contenido. Lamentablemente, no considero que vaya mucho más allá de la típica novela alabada por conocidos y amigos del mundo literario, pero que no logra destacarse por fuerza propia.

08 junio 2018

"La imperfección del amor" ("La contessa di Ricotta"), Milena Agus


Marco Desogus, "Dentro Castello" (citado por la autora en los agradecimientos)

Se trata de una novela breve situada en un desvencijado palacete sardo, en la actualidad. Allí viven tres hermanas, cada una con marcadas características personales: la rígida Noemí, la sensual Maddalena (deseosa de ser madre) y la "condesa de ricota" del título original, un ser sensible y vulnerable que tiene un hijito muy particular. También está presente la gobernanta, que cumple un poco el rol de madre de las mujeres protagonistas. Las acompaña un coro de coloridos personajes masculinos que completan una trama donde el principal elemento es el amor romántico; desde ya, hay que señalar que las coordenadas planteadas son tradicionales. En cuanto al carácter de los/as personajes, cada uno/a exhibe conductas que nos pueden llegar a hacer empatizar con uno/a u otro/a.
La novela me pareció una delicia que disfruté de principio a fin. Narrada con un delicado tono humorístico y una fina poesía (en un registro que roza lo naif), se nos coloca como testigos de las aventuras y desventuras de estas mujeres. Todo el tiempo están pasando cosas que coquetean con lo trágico, pero que finalmente se inclinan por lo vital, en el más estricto sentido de la palabra. En lo personal, me trajo muchas reminiscencias a los pasajes románticos de García Márquez.
Milena Agus es una escritora que no conocía y que me pareció capaz de generar un momento distendido y placentero de lectura.
El único punto en contra de la presente obra es la traducción (incluso la elección del título), que no me pareció cuidada del todo.

07 junio 2018

"Dark", Edgardo Cozarinsky

Horacio Coppola

Se trata de una novela de iniciación (retroactiva, ya que el personaje la recrea desde su adultez de escritor). Tiene un comienzo un poco entreverado, plagado de cultismos, lo cual supone un escollo antes de internarnos en la historia central; ésta goza de gran simplicidad (demasiada para mi gusto) y se desarrolla de manera lineal. 
Situada en la Buenos Aires de los '50, aborda la dudosa complicidad que se establece entre Víctor, un jovencito de trece años, y Andrés, un adulto de conducta enigmática que lo lleva a internarse en ámbitos nocturnos que, naturalmente, le son desconocidos. La narración se apoya en una sucesión rápida de escenas con coloridos personajes, con algo de costumbrismo y alguna que otra referencia a la Historia nacional. Trama demasiado veloz, demasiado superficial. La prosa es prolija, con un puñado de intentos de profundidad que, en mi opinión, no se logran del todo, ya que no se deja espacio a lo sugerente. En todo caso, las explicaciones del narrador achatan la tensión que se va creando por la inusual relación entre ambos personajes.
Es la primera obra que leo de este autor, la he visto recomendada por escritores y me sentí seducida por el título, pero no me deparó sorpresas ni grandes revelaciones, llegué incluso a advertir cierto aire demodé en la propuesta literaria.

Creo que tanto Víctor como Andrés tienen algo de mí aunque no me reflejan. En mi adolescencia no tuve, ay, un Virgilio que me guiara. Lo que exploré lo hice solo, a los tropezones en mi propio walk on the wild side. Con los años, siento que tal vez haya hecho de Andrés con alguna escritora joven. En todo caso, no se trata de novelar mi vida, detesto el concepto de autoficción que tanto éxito ha tenido en la crítica. Para mí, el pasado puede ser tanto un recuerdo personal o un recorte de un diario viejo; es una reserva ecológica donde encuentro material para elaborar una ficción”. 
Palabras del autor en la reseña de "Los Inrockuptibles"

31 mayo 2018

"Romance de la negra rubia", Gabriela Cabezón Cámara

Se trata de un texto que presenta una interesante apuesta discursiva, ya que está llevado a cabo con una voz distinguible, personal, desfachatada y con ribetes poéticos, tal como se consigna recurrentemente al hablar de esta autora. Narración en primera persona que pertenece a Gabi, una artista devenida en líder social tras el intento de desalojo del edificio donde vivía junto a sus pares. En el acto de prenderse fuego a lo bonzo se inicia su ascenso artístico, social, mediático. En la historia toma particular relevancia su amor con la alemana Elena.
El cariz de lo narrado me hizo acordar mucho a Incardona y su campito. El tono mezcla lo popular y "lo culto" en una mezcla argento-beat que me hizo acordar a algunos de los textos noventosos de los chicos de la UBA.
Considero que lo atractivo del texto se agota en esta instancia superficial del enunciar, ya lo que lo narrativo propiamente dicho no se sostiene. No hay construcción de personajes ni de historia: todo lo contado se limita a una extensa anécdota de tono absurdo, como si se tratara del resumen de otro texto (así de rápido va la voz narradora por sobre los hechos). Apenas nos internamos un poco más en la historia de amor, pero ésta resulta igualmente superficial en cuanto al planteo narrativo. No hay absolutamente ninguna profundidad ni tensión narrativa a lo largo de todo el texto. La estructura global resulta redundante (ya sabemos todo lo que va a suceder desde el minuto uno). En cuanto a los temas abordados, tampoco hay ningún elemento que asombre, movilice o suponga un aporte en relación a la literatura actual.
En lo personal, considero al texto un acto de rebeldía no logrado.






Críticas amigables, por aquí:


29 mayo 2018

"La señorita Elsa", Arthur Schnitzler

Un clásico imperdible.
Monólogo interior intensísimo, escrito en 1924, en el que nos adentramos en la cabeza de una joven colocada entre la espada y la pared a causa de su familia. Todo el texto abarca unas pocas horas en la vida de la joven Elsa, quien debe decidir cómo conducirse ante los requerimientos de un vizconde para salvar el honor de su hipócrita padre. La protagonista se debate entre la posibilidad de arrojarse a una vida en la que vender su cuerpo al mejor postor sea una salida posible, y la liberación del suicidio. Situada en el San Martino de preguerra, la novela ofrece un cuadro de época impecable, además de asombrar con el juego literario elegido para llevar adelante el tema. Si bien por momentos  me pareció un poco redundante y demasiado enfático el tono, la obra resulta un artilugio admirable, con el cual un/a lector/a actual puede disfrutar plenamente. Un tobogán intimista, la radiografía de una crisis a la que tenemos el honor de poder asistir en primera fila.
Se trata de un texto que podemos leer desde la actualidad como un perfecto ejemplo de las cuestiones de género que nos han afectado históricamente.
Se  han realizado versiones teatrales y cinematográficas de esta obra, entre las que se destaca la versión en cine mudo: "Fräulein Else" de Paul Czinner (Alemania, 1929).
También resulta interesante la versión en novela gráfica de Manuele Fior, "La señorita Else" (2011).




23 mayo 2018

"La comemadre", Roque Larraquy

La pregunta es: ¿por dónde empezar a hablar de una novela que es absolutamente novedosa y original?
Primero y principal, tengo que decir que me ha dejado fascinada.
Se trata de una opera prima, además. Imposible pensar que un escritor (Larroquy: Buenos Aires, 1975) pudiera empezar mejor.
El texto se estructura en dos partes, en apariencia bastante disímiles, pero unidas por la misma tensión entre perturbación e ironía (combinación sumamente disfrutable). 
La extensa primera parte nos sitúa en el hospital Temperley, en 1907. Creando una atmósfera bastante atemporal, se nos presenta a un grupo de médicos que están inmersos en un descabellado proyecto: pretender acceder a información de la mente humana más allá de los límites de la vida. 
Con un tono de fina comicidad o de grueso humor negro (que se acrecienta en la segunda parte, virando hasta prácticamente el absurdo) el texto se presenta como el diario/documento escrito por Quintana, el más lúcido de esos médicos. Si bien el coro de personajes es masculino (recordándome por momentos a alguna novela de Marechal y algo también a Bioy en cuanto al clima creado), se destaca la figura de la pétrea jefa de enfermeras, que tiene un rol primordial en cuanto a las relaciones de poder de ese grupo.
Ya en la segunda parte, el texto también está escrito en primera persona: las notas que le envía un artista vanguardista a quien está escribiendo una tesis sobre él. Esta parte, contemporánea, abunda en guiños sobre el arte conceptual.
Toda la novela es absolutamente atractiva; Larroquy se calza a la perfección el rol de maestro de ceremonias narrativo: te engancha y no te suelta, de principio a fin, ofreciendo una narración relajada, ágil y a la vez de una inusitada densidad. El texto tiene resonancias que quedan flotando más allá de la lectura: promueve simpatías, asociaciones, reflexiones, genera sensaciones. En definitiva, cumple con todo aquello que nos hace amar el acto de leer. Encantada de haber llegado a ella, por pura casualidad.


Reseña que incluye entrevista al autor, en Página/12

22 febrero 2018

"Las esferas invisibles", Diego Muzzio



Antes que nada tengo que decir que difiero de la catalogación de este material como conjunto de nouvelles. Se trata, más bien, de tres cuentos extensos. Señalo esto porque me parece curiosa esta decisión editorial de publicar textos bajo este rótulo, cuando no responden al género: se está viendo cada vez más seguido (y aún en ediciones de un solo texto). 
La primera impresión frente a la lectura de estos textos es la sorpresa: resulta admirable la capacidad del autor para apropiarse, por ubicación temporal de las historias, temas y estilo, del cuento clásico de principios de siglo XX, un logro no menor. Escritos con total prolijidad, los cuentos se sitúan (en menor o mayor medida) en la epidemia de fiebre amarilla que sufrió Buenos Aires.

"El Intercesor": relato con escalofriantes momentos que retoma la vida en los fortines y la imaginería esotérica, logrando recrear un escenario con un clima realmente perturbador. La historia presenta ciertos lugares comunes en la literatura del género extraño  clásico y algunos blancos en cuanto a la personalidad del personaje central. Sin embargo, se trata de un relato interesante y con ciertas sutilezas reflexivas.

"El atáud de ébano": se trata de un relato que protagonizan dos criollos lúmpenes típicos en plena fiebre amarilla. Lo asombroso del cuento está dado por la presencia de una casi niña que los envuelve y... los redime. Lo que podría haber sido un relato interesante en cuanto a la ubicación espacio-temporal cae por el peso de su moraleja. El mensaje aleccionador, cristiano y oligarco-friendly me pareció completamente desactualizado en un nivel casi ofensivo.

"La ruta de la mangosta": entretenida historia, narrada en primera persona, sobre una forma de inmortalidad que vivencia el personaje principal (fotógrafo de difuntos) junto a la misteriosa Varna. Más allá de algunos lugares comunes, la historia cumple.

Según Fernando Krapp (reseña en Página/12):

"Las tres nouvelles (o cuentos largos) que componen el nuevo libro de Diego Muzzio son un festín para el lector cultivado. Ya desde el corpus de citas que el autor elige, Herman Melville (de quien toma prestado el título), Joseph Conrad, Rudyard Kipling y Wilkie Collins. Y también las referencias que se respiran en los relatos, Daniel Defoe (en Diario del año de la peste), los cuentos fantásticos de Iván Turgueniev y Guy de Maupassant entre las referencias del género como Poe, Lovecraft (aunque este último no tanto, en verdad), y otros maestros del gótico. Todo parece indicar que la propuesta de Muzzio se ancla más bien en un homenaje a una determinada literatura (gótica, fantástica) y que la radicalidad de su gesto se esconde en la muñeca que empuña para enhebrar de un modo invisible su clasicismo."


Me permito disentir en el punto que afirma que estos textos son "un festín para el lector cultivado", también en cuanto a la invisibilidad del gesto clasicista. En los tres textos, los temas y las formas narrativas recrean con prolijidad la estética clásica (apenas con un poco menos de recargamiento formal). Al respecto, podemos ver que lo podría parecer un interesante experimento literario carece en verdad de fundamento. ¿Por qué retomar fórmulas caducas si no se va a agregar nada nuevo? ¿Cuál es el sentido literario de remedar una estética clásica determinada sin realizar absolutamente ningún aporte conceptual o formal desde la experiencia que nos ha dejado nuestra contemporaneidad? Ya sea por los temas o por las formas, lo que nos cuenta Muzzio ya lo hemos leído. Lo que podría ser un diálogo con la literatura de esa época termina siendo una adscripción a un paradigma literario demasiado conocido. En este sentido, podemos decir que los textos están bien escritos y por lo menos dos de ellos no carecen de interés intrínseco. Sin embargo, como experiencia lectora no aportan más que cualquier tipo de lectura pasatista.


04 febrero 2018

"El increíble Springer", Damián Gonzalez Bertolino

"Composición vibracionista", Rafael Barradas
Se trata de un texto muy breve (editado como nouvelle, resulta más bien un cuento largo), escrito con sobriedad y simpleza, en primera persona. Comienza como una historia que exhibe todos los elementos típicos de la novela de iniciación. El ambiente es la Punta del Este de la década del 50 (sin que esta ubicación temporo-espacial influya mucho en la trama). Los personajes principales son dos adolescentes: el narrador (hijo de un pescador) y el Springer del título, un muchachito enfermizo y debilucho, hijo de franceses. Ambos son mejores amigos y tienen como antagonista al pendenciero gordo Ferreira. La normalidad de la historia se quiebra hacia la mitad del relato de una manera abrupta pero velada a la vez. La historia continúa con total naturalidad, a pesar de que sucede algo (del orden del realismo mágico) que escapa al entendimiento cabal del lector. Esta operatoria moviliza al receptor de la novela, obligándolo a elaborar estrategias de interpretación. Por el carácter de lo narrado, el final suma a esta incertidumbre una sensación de angustia. Este cruce entre lo perturbador y lo latente (lo no dicho), me trajo algunas leves reminiscencias a "Distancia de rescate" de Samanta Schweblin o al film "La mujer sin cabeza" de Lucrecia Martel.
Definitivamente, muy recomendable.





03 febrero 2018

"Las noticias", Hernán Arias



Jean Michel Basquiat


Novela cortísima que describe la vida laboral en las grandes ciudades, desde la perspectiva de los empleados. 
Pinceladas, imágenes sueltas. Un lenguaje medido, lacónico, llevado al máximo de la economía. Articulada en fragmentos cortos (y en dos capítulos desparejos en cuanto a extensión), el texto es un recorte de la realidad cotidiana en la redacción de un semanario porteño. La acción se desarrolla allí principalmente, destacándose el hecho de hacer foco también en una pizzería aledaña. Lo que se cuenta comienza in medias res y podría continuar una vez terminado el texto. La lectura nos convoca casi como voyeurs. No se ahonda mucho en las situaciones presentadas, ni en los personajes; sin embargo, podemos acceder a un nivel de realismo bien delineado, a través de escenas breves, certeras. 
Un artefacto minimalista muy logrado -en el que podría aventurarme a señalar, incluso, algunos toques de objetivismo-. Recomendable.

NOTA: Este libro forma parte de las cajas con ediciones provinciales que distribuye la Legislatura de Córdoba en las bibliotecas populares.



13 enero 2018

"Cáscara de nuez", Ian McEwan

Se trata de una novela muy fresca, con un planteo narrativo novedoso en cuanto al narrador elegido. Comienza de este modo prometedor: "Así que aquí estoy, cabeza abajo adentro de una mujer." Quien habla durante todo el texto es un nonato con un nivel de conciencia hiper desarrollado: escucha y opina incluso sobre el mundo que lo espera al nacer. La novela se puede disfrutar si se accede a este plano lúdico que se propone, suspendiendo totalmente la incredulidad (tal como sucede, por ejemplo, en la recientemente leída "El sabotaje amoroso", de Nothomb).
En cuanto a la historia contada, el singular narrador nos habla de las agitadas últimas semanas de gestación de Trudy, encerrada en una sucia casa londinense que se cae a pedazos y en medio de los hermanos John (poeta, padre del niño) y Claude (frío corredor inmobiliario). Para saber más sobre la historia, basta con leer la contratapa de la edición de Anagrama, donde se cuentan absolutamente todos los detalles de lo que sucede. Por otra parte, pueden darse idea sobre qué va la cosa al saber que la novela retoma (bastante burdamente, en mi humilde opinión) el tópico de Hamlet. De la manera en que está desarrollado el texto puede hacerse incluso una lectura de tono paródico.
Dice McEwan: “No sabía quién hablaba ni sus circunstancias, pero sí que sabía que era un feto. Estaba releyendo ‘Hamlet’ y su impotencia e incapacidad de actuar tenía algo en común con la incapacidad de actuar de un feto. Un feto es un héroe existencial; es sólo una voz en la oscuridad. Además, siempre puedes confiar en un feto.” (fuente)

En lo personal, me resultó una lectura llevadera que me ofreció algunas risas, un poco de suspenso, un par de reflexiones interesantes, pero no mucho más que eso, no me ofreció profundidad. Un juego para pasar el rato.


06 enero 2018

"Terapia", Ariel Dorfman

Magritte

Una novela escrita en 2001, fresca y fílmica, que se le lee de un tirón: un objeto amigable.
Cuenta lo que le sucede a un importante empresario comprometido con el ambiente y la sociedad, cuando decide encarar una singular terapia para tratar sus problemas de insomnio e infelicidad. El doctor Tolgate ha ideado un plan de acción (reñido con la ética más básica) del que no podemos adelantar mucho sin traicionar a la historia. El protagonista termina enfrentado a sus valores más profundos, en medio de un torbellino de personajes que entran y salen de escena. 
La novela guarda un par de sorpresas a nivel estructural, convirtiéndose en una suerte de juego para el lector.
Problemas éticos contemporáneos como la oposición entre ricos y pobres (dueños del capital y obreros) quedan plasmados en esta novela, que apuesta a lo divertido para vehiculizar la crítica hacia el sistema en que vivimos.
Si bien toca temas profundos, no va hasta el fondo, los personajes tienen mucho de actantes 1 y todo se define en el plano del juego literario. Como artefacto literario, la novela no presenta fisuras.
En lo personal, no es el tipo de lectura que más disfruto, sin embargo promediando el libro lo narrado logró atraparme.  

Compartimos fragmentos de una entrevista sobre esta novela, realizada al autor en Página/12 por Verónica Abdala:

–La estructura como de cajas chinas –porque a Blake (el protagonista), a su vez, aparentemente lo vigilan y manipulan también– recuerda también uno de esos juegos de espejos que le gustaban tanto a Borges. O el sueño de un hombre que es a su vez el sueño de otro...

–Sí, Blake es un hombre que sueña ser Dios, hasta que descubre que hay otro que lo está manipulando a él. Ahora, si bien el planteo puede ser en cierta medida borgeano, hay que aclarar que está puesto en un contexto contemporáneo, muy distinto del que hubiese utilizado Borges. Y en mi novela hay personajes que se resisten a ser el sueño de otro, a ser controlados y determinados por los intereses de terceros.

Se dan contradicciones psicológicas en los personajes, que logran confundir o perturbar también al lector.

–Sí, porque lo que yo intento hacer siempre, y creo que logré en este libro, en Konfidenz, en La muerte y la Doncella, es que la estrategia narrativa termine forzando al lector a vivir el delirio y la incertidumbredel protagonista. Mi desafío es convertir al lector en un personaje más, en cuanto a que éste tiene que sentirse también lanzado a un mundo que tiene que ordenar. La posibilidad de autoconocimiento es el objetivo de cualquier terapia, sólo que aquí yo lanzo también al lector a la búsqueda de ese sí mismo. Creo que es lo que intenté hacer siempre: plantear una serie de preguntas sobre las relaciones humanas. Me pregunto, básicamente, cómo podemos amarnos en épocas como éstas.




1. Actante: se refiere a los personajes definidos por sus acciones y roles, más que por su psicología o singularidad.  



01 enero 2018

"La galaxia caníbal", Cynthia Ozick

Esta novela (con su sugerente título) me llegó precedida por la fama de Cynthia Ozick, quien además de ser una celebrada ensayista, tiene el discutible (pero no por eso menos seductor) mérito de estar siempre a un palmo de ganar el Nobel. Esta es su segunda novela.  
Escrita en una prolija tercera persona, nos acerca a la vida de Joseph Brill de manera casi biográfica. Se trata de un sobreviviente del Holocausto que crea un sistema de enseñanza Dual (ciencias/religión) en los Estados Unidos, donde transcurre el resto de su tranquila vida. Solitario, soberbio y un tanto frustrado, Brill lleva una vida austera y ordenada como amo y señor de su feudo educativo, hasta que entra al colegio la anodina hija de una famosa filósofa.  
La novela centra el interés en la mirada del protagonista sobre las aptitudes intelectuales de las personas (especialmente las de los hijos) y su proyección en la sociedad. El texto ofrece un puñado de ideas y momentos atractivos (la reescritura del tópico del burlador-burlado nunca deja de resultar interesante), sin embargo el planteo global es demasiado clásico, se mueve todo el tiempo en aguas de la intelectualidad, abordando cuestiones que me han parecido desactualizadas y haciéndolo de un modo un tanto superficial. Por más que los diálogos, reflexiones y alusiones propuestos apunten a cierta profundidad intelectual, el texto no va hasta el fondo de algunas de las cuestiones planteadas, tampoco moviliza o asombra con lo que propone (más bien todo lo contrario: entra en el orbe de lo previsible).  
En conclusión, un texto bien escrito, acorde a los lectores más clásicos, completamente inocuo.





A continuación, transcribimos fragmentos de una entrevista a la autora, realizada por Ana Prieto para Revista Ñ:

–¿Cuál fue el origen de La galaxia caníbal?
–La novela se desarrolló a partir del cuento “La risa de Akiva”, que publiqué en The New Yorker con resultados inesperados y chocantes: la amenaza de una demanda de parte de la escuela a la que asistía mi hija. El director creyó que el director de mi historia, Joseph Brill, era una apropiación suya y se ofendió seriamente, igual que varios padres. Este es un problema que muchos escritores han tenido que soportar, incluyendo George Eliot, cuyo libro Escenas de la vida parroquial desagradó a un pastor que ella había conocido en su niñez y que aseguró que los relatos apuntaban contra él. No estaba muy equivocado, como tampoco lo estaba el director de la escuela de mi hija. Pero los personajes de ficción son siempre mezclas de lo conocido y lo imaginado; nunca son retratos directos. ¡Y resultó que al menos otros dos directores de escuelas de doble currículo en diferentes partes del país también se identificaron con mi personaje! Debido a todo el revuelo ocasionado, enterré la historia y comencé de nuevo, cambiando el escenario original a París, y descubriendo una perspectiva totalmente diferente que no había contemplado en la versión original. Me llevó a una época de horrores: la redada contra los judíos perpetrada por la gendarmería francesa.
–Escribió la novela hace más de treinta años. ¿Sigue teniendo para usted el mismo significado que entonces? ¿O las novelas cambian para sus autores, tanto como cambian para los relectores?
–Después de publicarla releí La galaxia caníbal solo una vez, y hace bastante. No sé qué pensaría y sentiría hoy, pero en aquella relectura me sorprendí no tanto por los personajes y la narrativa, sino por la textura literaria del libro. Los problemas que sus orígenes me habían causado ya se habían desvanecido casi por completo, y pude leer la novela como si alguien distinto la hubiera escrito. Todo era nuevo y desconocido, y me sorprendió su poder para incomodar, atrapar y conmoverme.
–El personaje de Joseph Brill aplica en la escuela que dirige un experimento utópico dentro de un plan de estudios dual que quiere combinar conocimiento y espiritualidad; “astrónomos y adoradores de Dios”. No siempre fue así, pero el ideal científico y el ideal espiritual parecen ser hoy caminos por completo irreconciliables. ¿Por qué?
–Si Atenas y Jerusalén (que es lo que en esencia define el currículo dual de Brill) son irreconciliables hoy en día, es porque la sociedad, en esta coyuntura de un siglo ya muy mancillado, parece insistir no en puentes sino en fisuras (por supuesto, solo puedo hablar de la sociedad en la que vivo, pero uno tiene la impresión de que Occidente sufre esta aflicción en común). Esta plétora de fisuras ha adquirido un nombre: “políticas de la identidad”, un movimiento internacional que busca constantemente activar quejas que provienen de rivalidades; y las quejas conducen a odios tanto antiguos como recién formulados. (La queja, por cierto, no es lo mismo que el dolor: el dolor es real. La queja es artificio: propaganda para justificar el odio). Hablar de Atenas y Jerusalén es precisamente hablar del tejido que conforma el puente mismo de lo que entendemos por civilización occidental: el entrelazamiento de la filosofía y la profecía, de la ciencia y la conciencia. Hoy este tejido indispensable parece estar deshilvanándose.

23 diciembre 2017

"La chica de polvo", Yumi Jung




Basada en una producción audiovisual de animación que fue premiada en varias ocasiones, este libro supone una experiencia de lectura encantadora. Una joven que vive sola se va encontrando en distintos ambientes de su casa con una diminuta chica, desnuda y melancólica. ¿Es una chica o son varias? ¿Es un alter ego? ¿Qué relación establece la protagonista con ella? ¿Qué simboliza la pequeña "chica de polvo"? ¿Qué conclusiones sacamos de la lectura? 
Las imágenes en blanco y negro, ancladas con maestría realista en el escenario de un pequeño departamento, son altamente sugerentes. El clima es triste y desangelado, a pesar de lo cual cada imagen muestra una fuerza atrapante. El libro se propone como un enigma que echa sus redes sobre el lector, dejando abiertas múltiples interpretaciones. 
Para mirar y volver a mirar.  
Muy recomendable.



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