"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

23 mayo 2018

"La comemadre", Roque Larraquy

La pregunta es: ¿por dónde empezar a hablar de una novela que es absolutamente novedosa y original?
Primero y principal, tengo que decir que me ha dejado fascinada.
Se trata de una opera prima, además. Imposible pensar que un escritor (Larroquy: Buenos Aires, 1975) pudiera empezar mejor.
El texto se estructura en dos partes, en apariencia bastante disímiles, pero unidas por la misma tensión entre perturbación e ironía (combinación sumamente disfrutable). 
La extensa primera parte nos sitúa en el hospital Temperley, en 1907. Creando una atmósfera bastante atemporal, se nos presenta a un grupo de médicos que están inmersos en un descabellado proyecto: pretender acceder a información de la mente humana más allá de los límites de la vida. 
Con un tono de fina comicidad o de grueso humor negro (que se acrecienta en la segunda parte, virando hasta prácticamente el absurdo) el texto se presenta como el diario/documento escrito por Quintana, el más lúcido de esos médicos. Si bien el coro de personajes es masculino (recordándome por momentos a alguna novela de Marechal y algo también a Bioy en cuanto al clima creado), se destaca la figura de la pétrea jefa de enfermeras, que tiene un rol primordial en cuanto a las relaciones de poder de ese grupo.
Ya en la segunda parte, el texto también está escrito en primera persona: las notas que le envía un artista vanguardista a quien está escribiendo una tesis sobre él. Esta parte, contemporánea, abunda en guiños sobre el arte conceptual.
Toda la novela es absolutamente atractiva; Larroquy se calza a la perfección el rol de maestro de ceremonias narrativo: te engancha y no te suelta, de principio a fin, ofreciendo una narración relajada, ágil y a la vez de una inusitada densidad. El texto tiene resonancias que quedan flotando más allá de la lectura: promueve simpatías, asociaciones, reflexiones, genera sensaciones. En definitiva, cumple con todo aquello que nos hace amar el acto de leer. Encantada de haber llegado a ella, por pura casualidad.


Reseña que incluye entrevista al autor, en Página/12

22 febrero 2018

"Las esferas invisibles", Diego Muzzio



Antes que nada tengo que decir que difiero de la catalogación de este material como conjunto de nouvelles. Se trata, más bien, de tres cuentos extensos. Señalo esto porque me parece curiosa esta decisión editorial de publicar textos bajo este rótulo, cuando no responden al género: se está viendo cada vez más seguido (y aún en ediciones de un solo texto). 
La primera impresión frente a la lectura de estos textos es la sorpresa: resulta admirable la capacidad del autor para apropiarse, por ubicación temporal de las historias, temas y estilo, del cuento clásico de principios de siglo XX, un logro no menor. Escritos con total prolijidad, los cuentos se sitúan (en menor o mayor medida) en la epidemia de fiebre amarilla que sufrió Buenos Aires.

"El Intercesor": relato con escalofriantes momentos que retoma la vida en los fortines y la imaginería esotérica, logrando recrear un escenario con un clima realmente perturbador. La historia presenta ciertos lugares comunes en la literatura del género extraño  clásico y algunos blancos en cuanto a la personalidad del personaje central. Sin embargo, se trata de un relato interesante y con ciertas sutilezas reflexivas.

"El atáud de ébano": se trata de un relato que protagonizan dos criollos lúmpenes típicos en plena fiebre amarilla. Lo asombroso del cuento está dado por la presencia de una casi niña que los envuelve y... los redime. Lo que podría haber sido un relato interesante en cuanto a la ubicación espacio-temporal cae por el peso de su moraleja. El mensaje aleccionador, cristiano y oligarco-friendly me pareció completamente desactualizado en un nivel casi ofensivo.

"La ruta de la mangosta": entretenida historia, narrada en primera persona, sobre una forma de inmortalidad que vivencia el personaje principal (fotógrafo de difuntos) junto a la misteriosa Varna. Más allá de algunos lugares comunes, la historia cumple.

Según Fernando Krapp (reseña en Página/12):

"Las tres nouvelles (o cuentos largos) que componen el nuevo libro de Diego Muzzio son un festín para el lector cultivado. Ya desde el corpus de citas que el autor elige, Herman Melville (de quien toma prestado el título), Joseph Conrad, Rudyard Kipling y Wilkie Collins. Y también las referencias que se respiran en los relatos, Daniel Defoe (en Diario del año de la peste), los cuentos fantásticos de Iván Turgueniev y Guy de Maupassant entre las referencias del género como Poe, Lovecraft (aunque este último no tanto, en verdad), y otros maestros del gótico. Todo parece indicar que la propuesta de Muzzio se ancla más bien en un homenaje a una determinada literatura (gótica, fantástica) y que la radicalidad de su gesto se esconde en la muñeca que empuña para enhebrar de un modo invisible su clasicismo."


Me permito disentir en el punto que afirma que estos textos son "un festín para el lector cultivado", también en cuanto a la invisibilidad del gesto clasicista. En los tres textos, los temas y las formas narrativas recrean con prolijidad la estética clásica (apenas con un poco menos de recargamiento formal). Al respecto, podemos ver que lo podría parecer un interesante experimento literario carece en verdad de fundamento. ¿Por qué retomar fórmulas caducas si no se va a agregar nada nuevo? ¿Cuál es el sentido literario de remedar una estética clásica determinada sin realizar absolutamente ningún aporte conceptual o formal desde la experiencia que nos ha dejado nuestra contemporaneidad? Ya sea por los temas o por las formas, lo que nos cuenta Muzzio ya lo hemos leído. Lo que podría ser un diálogo con la literatura de esa época termina siendo una adscripción a un paradigma literario demasiado conocido. En este sentido, podemos decir que los textos están bien escritos y por lo menos dos de ellos no carecen de interés intrínseco. Sin embargo, como experiencia lectora no aportan más que cualquier tipo de lectura pasatista.


04 febrero 2018

"El increíble Springer", Damián Gonzalez Bertolino

"Composición vibracionista", Rafael Barradas
Se trata de un texto muy breve (editado como nouvelle, resulta más bien un cuento largo), escrito con sobriedad y simpleza, en primera persona. Comienza como una historia que exhibe todos los elementos típicos de la novela de iniciación. El ambiente es la Punta del Este de la década del 50 (sin que esta ubicación temporo-espacial influya mucho en la trama). Los personajes principales son dos adolescentes: el narrador (hijo de un pescador) y el Springer del título, un muchachito enfermizo y debilucho, hijo de franceses. Ambos son mejores amigos y tienen como antagonista al pendenciero gordo Ferreira. La normalidad de la historia se quiebra hacia la mitad del relato de una manera abrupta pero velada a la vez. La historia continúa con total naturalidad, a pesar de que sucede algo (del orden del realismo mágico) que escapa al entendimiento cabal del lector. Esta operatoria moviliza al receptor de la novela, obligándolo a elaborar estrategias de interpretación. Por el carácter de lo narrado, el final suma a esta incertidumbre una sensación de angustia. Este cruce entre lo perturbador y lo latente (lo no dicho), me trajo algunas leves reminiscencias a "Distancia de rescate" de Samanta Schweblin o al film "La mujer sin cabeza" de Lucrecia Martel.
Definitivamente, muy recomendable.





03 febrero 2018

"Las noticias", Hernán Arias



Jean Michel Basquiat


Novela cortísima que describe la vida laboral en las grandes ciudades, desde la perspectiva de los empleados. 
Pinceladas, imágenes sueltas. Un lenguaje medido, lacónico, llevado al máximo de la economía. Articulada en fragmentos cortos (y en dos capítulos desparejos en cuanto a extensión), el texto es un recorte de la realidad cotidiana en la redacción de un semanario porteño. La acción se desarrolla allí principalmente, destacándose el hecho de hacer foco también en una pizzería aledaña. Lo que se cuenta comienza in medias res y podría continuar una vez terminado el texto. La lectura nos convoca casi como voyeurs. No se ahonda mucho en las situaciones presentadas, ni en los personajes; sin embargo, podemos acceder a un nivel de realismo bien delineado, a través de escenas breves, certeras. 
Un artefacto minimalista muy logrado -en el que podría aventurarme a señalar, incluso, algunos toques de objetivismo-. Recomendable.

NOTA: Este libro forma parte de las cajas con ediciones provinciales que distribuye la Legislatura de Córdoba en las bibliotecas populares.



13 enero 2018

"Cáscara de nuez", Ian McEwan

Se trata de una novela muy fresca, con un planteo narrativo novedoso en cuanto al narrador elegido. Comienza de este modo prometedor: "Así que aquí estoy, cabeza abajo adentro de una mujer." Quien habla durante todo el texto es un nonato con un nivel de conciencia hiper desarrollado: escucha y opina incluso sobre el mundo que lo espera al nacer. La novela se puede disfrutar si se accede a este plano lúdico que se propone, suspendiendo totalmente la incredulidad (tal como sucede, por ejemplo, en la recientemente leída "El sabotaje amoroso", de Nothomb).
En cuanto a la historia contada, el singular narrador nos habla de las agitadas últimas semanas de gestación de Trudy, encerrada en una sucia casa londinense que se cae a pedazos y en medio de los hermanos John (poeta, padre del niño) y Claude (frío corredor inmobiliario). Para saber más sobre la historia, basta con leer la contratapa de la edición de Anagrama, donde se cuentan absolutamente todos los detalles de lo que sucede. Por otra parte, pueden darse idea sobre qué va la cosa al saber que la novela retoma (bastante burdamente, en mi humilde opinión) el tópico de Hamlet. De la manera en que está desarrollado el texto puede hacerse incluso una lectura de tono paródico.
Dice McEwan: “No sabía quién hablaba ni sus circunstancias, pero sí que sabía que era un feto. Estaba releyendo ‘Hamlet’ y su impotencia e incapacidad de actuar tenía algo en común con la incapacidad de actuar de un feto. Un feto es un héroe existencial; es sólo una voz en la oscuridad. Además, siempre puedes confiar en un feto.” (fuente)

En lo personal, me resultó una lectura llevadera que me ofreció algunas risas, un poco de suspenso, un par de reflexiones interesantes, pero no mucho más que eso, no me ofreció profundidad. Un juego para pasar el rato.


06 enero 2018

"Terapia", Ariel Dorfman

Magritte

Una novela escrita en 2001, fresca y fílmica, que se le lee de un tirón: un objeto amigable.
Cuenta lo que le sucede a un importante empresario comprometido con el ambiente y la sociedad, cuando decide encarar una singular terapia para tratar sus problemas de insomnio e infelicidad. El doctor Tolgate ha ideado un plan de acción (reñido con la ética más básica) del que no podemos adelantar mucho sin traicionar a la historia. El protagonista termina enfrentado a sus valores más profundos, en medio de un torbellino de personajes que entran y salen de escena. 
La novela guarda un par de sorpresas a nivel estructural, convirtiéndose en una suerte de juego para el lector.
Problemas éticos contemporáneos como la oposición entre ricos y pobres (dueños del capital y obreros) quedan plasmados en esta novela, que apuesta a lo divertido para vehiculizar la crítica hacia el sistema en que vivimos.
Si bien toca temas profundos, no va hasta el fondo, los personajes tienen mucho de actantes 1 y todo se define en el plano del juego literario. Como artefacto literario, la novela no presenta fisuras.
En lo personal, no es el tipo de lectura que más disfruto, sin embargo promediando el libro lo narrado logró atraparme.  

Compartimos fragmentos de una entrevista sobre esta novela, realizada al autor en Página/12 por Verónica Abdala:

–La estructura como de cajas chinas –porque a Blake (el protagonista), a su vez, aparentemente lo vigilan y manipulan también– recuerda también uno de esos juegos de espejos que le gustaban tanto a Borges. O el sueño de un hombre que es a su vez el sueño de otro...

–Sí, Blake es un hombre que sueña ser Dios, hasta que descubre que hay otro que lo está manipulando a él. Ahora, si bien el planteo puede ser en cierta medida borgeano, hay que aclarar que está puesto en un contexto contemporáneo, muy distinto del que hubiese utilizado Borges. Y en mi novela hay personajes que se resisten a ser el sueño de otro, a ser controlados y determinados por los intereses de terceros.

Se dan contradicciones psicológicas en los personajes, que logran confundir o perturbar también al lector.

–Sí, porque lo que yo intento hacer siempre, y creo que logré en este libro, en Konfidenz, en La muerte y la Doncella, es que la estrategia narrativa termine forzando al lector a vivir el delirio y la incertidumbredel protagonista. Mi desafío es convertir al lector en un personaje más, en cuanto a que éste tiene que sentirse también lanzado a un mundo que tiene que ordenar. La posibilidad de autoconocimiento es el objetivo de cualquier terapia, sólo que aquí yo lanzo también al lector a la búsqueda de ese sí mismo. Creo que es lo que intenté hacer siempre: plantear una serie de preguntas sobre las relaciones humanas. Me pregunto, básicamente, cómo podemos amarnos en épocas como éstas.




1. Actante: se refiere a los personajes definidos por sus acciones y roles, más que por su psicología o singularidad.  



01 enero 2018

"La galaxia caníbal", Cynthia Ozick

Esta novela (con su sugerente título) me llegó precedida por la fama de Cynthia Ozick, quien además de ser una celebrada ensayista, tiene el discutible (pero no por eso menos seductor) mérito de estar siempre a un palmo de ganar el Nobel. Esta es su segunda novela.  
Escrita en una prolija tercera persona, nos acerca a la vida de Joseph Brill de manera casi biográfica. Se trata de un sobreviviente del Holocausto que crea un sistema de enseñanza Dual (ciencias/religión) en los Estados Unidos, donde transcurre el resto de su tranquila vida. Solitario, soberbio y un tanto frustrado, Brill lleva una vida austera y ordenada como amo y señor de su feudo educativo, hasta que entra al colegio la anodina hija de una famosa filósofa.  
La novela centra el interés en la mirada del protagonista sobre las aptitudes intelectuales de las personas (especialmente las de los hijos) y su proyección en la sociedad. El texto ofrece un puñado de ideas y momentos atractivos (la reescritura del tópico del burlador-burlado nunca deja de resultar interesante), sin embargo el planteo global es demasiado clásico, se mueve todo el tiempo en aguas de la intelectualidad, abordando cuestiones que me han parecido desactualizadas y haciéndolo de un modo un tanto superficial. Por más que los diálogos, reflexiones y alusiones propuestos apunten a cierta profundidad intelectual, el texto no va hasta el fondo de algunas de las cuestiones planteadas, tampoco moviliza o asombra con lo que propone (más bien todo lo contrario: entra en el orbe de lo previsible).  
En conclusión, un texto bien escrito, acorde a los lectores más clásicos, completamente inocuo.





A continuación, transcribimos fragmentos de una entrevista a la autora, realizada por Ana Prieto para Revista Ñ:

–¿Cuál fue el origen de La galaxia caníbal?
–La novela se desarrolló a partir del cuento “La risa de Akiva”, que publiqué en The New Yorker con resultados inesperados y chocantes: la amenaza de una demanda de parte de la escuela a la que asistía mi hija. El director creyó que el director de mi historia, Joseph Brill, era una apropiación suya y se ofendió seriamente, igual que varios padres. Este es un problema que muchos escritores han tenido que soportar, incluyendo George Eliot, cuyo libro Escenas de la vida parroquial desagradó a un pastor que ella había conocido en su niñez y que aseguró que los relatos apuntaban contra él. No estaba muy equivocado, como tampoco lo estaba el director de la escuela de mi hija. Pero los personajes de ficción son siempre mezclas de lo conocido y lo imaginado; nunca son retratos directos. ¡Y resultó que al menos otros dos directores de escuelas de doble currículo en diferentes partes del país también se identificaron con mi personaje! Debido a todo el revuelo ocasionado, enterré la historia y comencé de nuevo, cambiando el escenario original a París, y descubriendo una perspectiva totalmente diferente que no había contemplado en la versión original. Me llevó a una época de horrores: la redada contra los judíos perpetrada por la gendarmería francesa.
–Escribió la novela hace más de treinta años. ¿Sigue teniendo para usted el mismo significado que entonces? ¿O las novelas cambian para sus autores, tanto como cambian para los relectores?
–Después de publicarla releí La galaxia caníbal solo una vez, y hace bastante. No sé qué pensaría y sentiría hoy, pero en aquella relectura me sorprendí no tanto por los personajes y la narrativa, sino por la textura literaria del libro. Los problemas que sus orígenes me habían causado ya se habían desvanecido casi por completo, y pude leer la novela como si alguien distinto la hubiera escrito. Todo era nuevo y desconocido, y me sorprendió su poder para incomodar, atrapar y conmoverme.
–El personaje de Joseph Brill aplica en la escuela que dirige un experimento utópico dentro de un plan de estudios dual que quiere combinar conocimiento y espiritualidad; “astrónomos y adoradores de Dios”. No siempre fue así, pero el ideal científico y el ideal espiritual parecen ser hoy caminos por completo irreconciliables. ¿Por qué?
–Si Atenas y Jerusalén (que es lo que en esencia define el currículo dual de Brill) son irreconciliables hoy en día, es porque la sociedad, en esta coyuntura de un siglo ya muy mancillado, parece insistir no en puentes sino en fisuras (por supuesto, solo puedo hablar de la sociedad en la que vivo, pero uno tiene la impresión de que Occidente sufre esta aflicción en común). Esta plétora de fisuras ha adquirido un nombre: “políticas de la identidad”, un movimiento internacional que busca constantemente activar quejas que provienen de rivalidades; y las quejas conducen a odios tanto antiguos como recién formulados. (La queja, por cierto, no es lo mismo que el dolor: el dolor es real. La queja es artificio: propaganda para justificar el odio). Hablar de Atenas y Jerusalén es precisamente hablar del tejido que conforma el puente mismo de lo que entendemos por civilización occidental: el entrelazamiento de la filosofía y la profecía, de la ciencia y la conciencia. Hoy este tejido indispensable parece estar deshilvanándose.

23 diciembre 2017

"La chica de polvo", Yumi Jung




Basada en una producción audiovisual de animación que fue premiada en varias ocasiones, este libro supone una experiencia de lectura encantadora. Una joven que vive sola se va encontrando en distintos ambientes de su casa con una diminuta chica, desnuda y melancólica. ¿Es una chica o son varias? ¿Es un alter ego? ¿Qué relación establece la protagonista con ella? ¿Qué simboliza la pequeña "chica de polvo"? ¿Qué conclusiones sacamos de la lectura? 
Las imágenes en blanco y negro, ancladas con maestría realista en el escenario de un pequeño departamento, son altamente sugerentes. El clima es triste y desangelado, a pesar de lo cual cada imagen muestra una fuerza atrapante. El libro se propone como un enigma que echa sus redes sobre el lector, dejando abiertas múltiples interpretaciones. 
Para mirar y volver a mirar.  
Muy recomendable.



 La página web de la autora a un CLICK






22 septiembre 2017

"El sabotaje amoroso", Amelie Nothomb

Sally Mann

Se trata de una novela en tono lúdico y autorrefrencial como todas las de la autora. En este caso, se recogen las aventuras de una Amelie niña que, luego de su adorado Japón, cae con su familia en China (guetto diplomático pequinés en los setenta). Allí, en el marco de aventuras bélicas infantiles, se da la profunda admiración y amor obsesivo por otra niña, una italiana desdeñosa que le enseña a la protagonista cómo son las lides del amor. 
Más allá de un par de frases irónicas que causan efecto, la novela mantiene un tono de complicidad con el lector que, en este caso a diferencia de otras obras, me resultó falso y forzado. En lo personal, me hizo ruido todo el tiempo la falta de sincronización entre la edad real de la protagonista y la forma de pensamiento que se le adjudica: un juego en el que no pude entrar. El tema tampoco me resultó atractivo ni la construcción del personaje; esa pedantería propia de Nothomb esta vez me resultó empalagosa.
En definitiva, una novela demasiado plana a pesar de todos los firuletes que la autora trata de imprimir. No aporta nada sustancioso, pero tampoco entretiene. Mi impresión personal de lectura es que sólo la autora se lo ha pasado en grande.


08 septiembre 2017

"La vegetariana", Hang Kang


Novela de una joven autora coreana que desarrolla una historia intimista llena de golpes sensoriales.
Separada en tres capítulos ("La vegetariana", "La mancha mongólica", "Los árboles en llamas") se inicia a partir de un sueño de un ama de casa común y corriente que la lleva a convertirse abruptamente en vegetariana; la punta del iceberg apenas. Al mismo tiempo, la historia toca la vida de su hermana y de su cuñado: todas historias personales que dan cuenta de un mismo espíritu contemporáneo signado por la vacuidad y el desamparo emocional.
Narrada de manera sencilla, la novela presenta algunas escenas que exponen distintos tipos de violencia (de género, institucional) de una manera cruda y, por eso mismo, contundente y conmovedora. En otros momentos, se desarrollan pasajes de oscuro contenido poético o se nos sorprende con una belleza erótica muy refinada. Hay una tensión (el hilo de la violencia ejercido sobre la psiquis y el cuerpo de la protagonista) que recorre todo el texto y no se afloja en ningún momento.  
Se trata de un texto que guarda escenas que no serán fáciles de olvidar y que nos interpela en relación al deseo, las imposiciones sociales y esa delicada construcción individual que somos cada uno de nosotrxs.
Una experiencia de lectura fuerte y, por eso mismo, muy recomendable. 

Dos preguntas a la autora, extraídas de la reseña "La carne es fuerte" (Página/12)
¿Qué lugar juegan en esa manipulación las instituciones? La familia, el matrimonio, la salud mental...
Corea tiene una larga tradición familiar, la familia sigue siendo la base de la sociedad, pero está claramente en decadencia. La influencia del capitalismo hizo que se derrumbara muy velozmente la ética de la tradición. Hay un ritmo mucho más acelerado, cargado de ansiedad y angustia, soledad e individualismo. Pero desde el año pasado hay una especie de moda por volver a la reflexión y “curarse”, de parar un poco y volver a mirar fijamente su propia interioridad sin engaños.
¿Cómo es la escena de la literatura en contemporánea en Corea? ¿Hay espacio para lo que escriben las mujeres?
Hay muchas mujeres escribiendo y publicando en Corea en este momento, es una escena muy dinámica y hay diferentes estilos. Hay muchas escritoras de veintipico que ya publican. El público lector también está en su mayoría conformado por mujeres. Hay pocos rasgos en común; lo que se puede señalar es que ésta es una generación que apunta a cuestionarse qué es el hombre. Preguntas de orden ontológico, después de haber vivido muchos años bajo la dictadura. Para mí, escribir tiene algo de deambular. Doy pasos hacia adelante con preguntas ardientes o frías, y a veces doy pasos hacia atrás. A veces vuelvo al punto de partida. Creo que es necesario que transcurra el tiempo. Para escribir, voy a seguir deambulando llena de preguntas.

AQUÍ una reseña recomendada

14 junio 2017

"La habitación", Jonas Karlsson

Se trata de una novela muy original en cuanto a su temática. Está narrada desde la primera persona de un empleado sueco, obsesivo y pedante, que encuentra en el piso de su oficina un cuarto en desuso en el que siente a gusto y puede descansar de la rutina. Escrita en un lenguaje sencillo y sobrio, en forma de capítulos muy breves, presenta un ritmo parejo y ágil que no se pierde en ningún momento. Más bien todo lo contrario: atrapa la atención del lector en cada secuencia, logrando asombrar con cada vuelta de timón de la historia.
La obra ha sido catalogada como divertida y surrealista, sin embargo -en mi opinión-  no se caracteriza por ninguna de estas cualidades. Sí está escrita con un fino humor, pero eso no la convierte sin más en una novela simplemente divertida, sino que se trata de esos textos que tienden a lo satírico (en este sentido, no sólo divierte, sino que interpela), desenmascarando aspectos oscuros de la vida laboral urbana, con un potente trasfondo de angustia, con la reflexión siempre presente acerca de qué significa la cordura en nuestra sociedad, quiénes pueden  erigirse como dueños de la verdad, cómo se comportan las personas frente a lo diferente y cuáles son los resortes que se mueven tras los grandes aparatos burocráticos en los que estamos inmersos. Por su temática tampoco es surrealista, ya que si bien coquetea con lo absurdo, no se describe nada que no pueda inscribirse tranquilamente dentro del ámbito de lo realista.

Me pareció un texto fresco y original que deja un sabor amargo, precisamente por ser capaz de vehiculizar cuestiones tan profundas de nuestra vida alienante y competitiva en las grandes ciudades. Su autor es un reconocido actor y dramaturgo sueco, algo que se llega a vislumbrar en el planteo de las escenas de la novela.
Un texto muy recomendable. 

Isaac Grunewald

25 mayo 2017

20 mayo 2017

"Las fidelidades", Diane Brasseur

Se trata de un texto ameno, muy rápido de leer. Escrito con lenguaje sencillo y despojado, se interna en las disquisiciones de un francés de clase media en relación a dejar a su mujer o a su amante. Me pareció una novela con una trama simple, trillada, y plagada de lugares comunes. El hombre casado que tiene una amante veinte años más joven. La familia tradicional con su mujer de toda la vida e hija. Y el “amor” (?) por ambas, más precisamente, esa incapacidad de decidirse por una o por otra de acuerdo a los significativos privilegios que perdería en uno u otro caso (la novela deja más que claro que el personaje lo sabe y basa en esto su dilema). 
Lo peor de esta obra me pareció, sin dudas, la elección del narrador: una mujer narrando en 1º persona desde la perspectiva del infiel es bastante absurda como para ser tomada en serio (aunque quizás es lo único que salva a la novela de ser tildada indefectiblemente de machista). 

El problema con la novela no estriba necesariamente en la burda exhibición de los pecados de la moral de clase media del siglo pasado: bien podría ser leída como un clarísimo documento de época, innecesario y demodé desde el punto de vista literario, pero interesante. El problema creo que está en la parafernalia publicitaria en torno a la novela que nos la quiere vender como una "bella y sincera reflexión sobre la dolorosa naturaleza del amor" o bien como "una bella historia de amor". Nada más alejado de la realidad que se propone. También se incurre en otras falacias, como la de decirnos: "al dilema de conciencia se suma la angustia de la incertidumbre y de la pérdida". Cito: "¿Y si tengo un accidente cardiovascular? ¿Se quedará Alix conmigo? No quiero perderlo todo. ¿Nos exigiremos Alix y yo que nuestra inversión sea rentable? Puesto que yo me habré divorciado y ella creerá  haber roto una familia ¿decidiremos permanecer juntos a toda costa, incluso si ya no tenemos ganas y eso nos hace desdichados? En las horas más melancólicas (...) le parecerá a Alix que estoy avejentado? Y yo, me pondré a pensar en mi hija y mi mujer con nostalgia?" (pág. 79). Digo: ¿es lícito elevar al rango de "dilema de conciencia" estos cuestionamientos tan básicos y pragmáticos? Según la trama de la novela, veremos que es cuestionable el publicitado amor profundo por ambas mujeres.

Francois Roca, el ilustrador de tapa

Desde lo personal, hay fragmentos que me parecieron directamente risibles. El señor interpretando que ambas desfallecen de amor por él pinta un cuadro anticuado. No discuto el realismo de la pintura (porque lamentablemente aún se da esa forma de vivir las relaciones interpersonales), sino el ensalzamiento que se ha hecho a nivel crítica de un texto semejante, cercano a la caricatura. ¿Cómo puede la crítica elevar loas por tan pobre y tradicional cosmovisión de las relaciones amorosas? ¿No es injusto que a los lectores actuales se nos venda como gran "historia de amor" a una historia tan falocéntrica que deja tan mal paradas a las mujeres?
Hay dos largas escenas, en especial, que me parecieron particularmente chocantes: las suposiciones que el señor hace en su mente sobre las reacciones de su esposa ante un posible develamiento de su historia clandestina y el devaneo de la pobre amante ante la ausencia del querido. En ambas, el señor se dibuja como un semental de telenovela (a pesar de sus más de cincuenta años) que tiene a las dos mujeres en vilo, deseando ser la única, la elegida y la consorte. Creo que sería interesante decirle a Brasseur que en este momento de la Historia sería interesante leer historias donde las mujeres dejásemos de estar pendientes de si un hombre nos quiere o no como esposas. El modelo amoroso que describe esta autora está franca y afortunadamente en retroceso, sería bueno que la Literatura (al menos la que se edita en espacios como el de Salamandra) diera cuenta de eso.   

La crítica de Bertazza en Página/12 donde se dicen algunas cosas parecidas pero distintas a las dichas aquí: ELLAS Y YO

01 abril 2017

"La Sacramento", Estela Smania

Una novela breve de una escritora cordobesa. Escrita a partir de fragmentos, hilvana distintas escenas pueblerinas en las que la curandera del título es el centro simbólico. El texto está escrito con un lenguaje poético (y una selección de bellos epígrafes) que retoma modismos y costumbres rurales. Se trata de apartados breves que nos hacen meter en la vida (y más que nada, las tragedias) de este tipo de comunidades latinoamericanas. Si bien no aporta novedades conceptuales a lo que ya conocemos sobre el tema, es una valorable apuesta estética que por momentos logra conmover.  


"Con los ojos abiertos", Francisco Hinojosa

Noé Katz


Una novela de iniciación potente, realista y directa. Retrata -a modo de diario- la vida de una quinceañera que decide abandonar un hogar disfuncional y hacer su propio camino. En esta nueva vida, se cruza con un joven de una clase social más alta que tiene su propia cruz y sus propios desafíos. 
Un texto llano y llevadero que cuenta una historia juvenil de las que nos podemos cruzar todos los días en las grandes ciudades. 
Interesante.



22 febrero 2017

Tarde de lecturas infantiles



Un libro muy bien narrado e ilustrado impecablemente para transmitir el mensaje de la historia. 
Una historia bastante dura que deja un sabor amargo luego del final.
Creo que es recomendable para un público adulto y con ganas de meterse en un mundo muy gris y sórdido. En lo personal, logró angustiarme, por lo cual lo considero una interesante experiencia lectora.

Editorial COMUNICARTE






"Mi abuelo" es un bello libro, que se lleva todos los méritos por sus simples pero contundentes ilustraciones. Se trata de una loa de la vida de los jubilados, contraponiéndose todo el tiempo a la vida moderna de los trabajadores activos (encarnada en la vida de un vecino doctor). El juego que se produce entre los dos estilos de vida es creativo y nos deja pensando sobre la sociedad actual.






Se trata de un libro (de autor australiano) con una historia asombrosa y original. Noel es un niño malhumorado al que un buen día se le cae la cabeza. De ahí en más, su vida cambia por completo. El final no es el esperable. Es de esos libros que sería bueno tener para narrar en cualquier ocasión. Pienso que es capaz de asombrar, deleitar y dejar pensando a niñxs y grandes. Excelente!






El lugar para deleitarse leyendo libros (y si uno gusta, adquirirlos), en pleno centro de Córdoba Capital, es CAFÉ DEL ALBA. Están en 9 de julio 482. 



31 enero 2017

"Pudor", Santiago Roncagliolo

Es una novela amena y llevadera, narrada -alternadamente- desde la perspectiva de distintos miembros de la familia de clase media: padre, madre, hija adolescente, hijo pequeño, abuelo y hasta gato. 
Distintas temáticas familiares y sociales quedan expuestas, especialmente las relativas a la sexualidad.
Resulta una lectura amable y poco pretenciosa, con cierta frescura, que no ofrece mayores sorpresas para un lector avezado. Se maneja casi todo el tiempo en el ámbito de lo previsible, con cierto candor latente en los temas abordados.
En mi humilde opinión (y habiendo ya leído Abril rojo), pienso que el autor no es en absoluto digno de entrar en las grandes ligas de la Literatura, más allá de la maquinaria publicitaria que lo avala.

Porcelanatron, obra del artista chileno Jorge Cabieses Valdes (más info, acá)


La otra crítica, por acá...

26 enero 2017

"Una desolación", Yasmina Reza

Se trata de una novela corta donde se lleva adelante el monólogo de un hombre de la tercera edad que revisa su vida y habla de su presente. En este monólogo cobra importancia la figura del hijo, quien es advertido por el padre como "una persona feliz", lo cual actúa como motor y contraparte especular del relato. 
En lo personal, me resultó difícil empatizar con el personaje narrador, un señor con una personalidad que no me pareció para nada atractiva. Tampoco me llamó la atención el tenor de las historias referidas, siempre en el campo de la clase media francesa, con sus pequeñas miserias y sus pequeñas alegrías, pero sin nada realmente novedoso o movilizante que ofrecer.
Un texto que me costó terminar porque se me hizo liso, insípido.


La otra crítica, por acá

20 diciembre 2016

"Felices los felices", Yasmina Reza

“Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor. / Felices los felices”.
Borges

Didier Lourenco


En este libro nos encontramos con veintiún relatos en primera persona; algunos se tocan levemente entre sí, otros no. En todos, la voz es prístina y despojada, nos habla en estilo directo y simple de la realidad cotidiana de cada individuo, atravesada por el amor, la familia, el paso del tiempo, la muerte, las relaciones humanas, la escurridiza felicidad. Sin reflexiones, sin rodeos, nos acercamos a distintas vidas (todas en el ámbito de la clase media y alta francesa contemporánea) desde la visión de los personajes. Se trata de un texto dinámico y atractivo, en el que el lector va a destacar algunas historias por sobre otras. Los textos tienen sinceridad, pero no dramatismo ni golpes bajos, por eso se trata de una lectura amena, relajada.

La autora es una de las dramaturgas más representadas del mundo con obras premiados como Un dios salvaje o Art; este metier se nota en la escritura de los textos del libro.
Muy recomendable como lectura de verano o para regalar la lectura en voz alta de algún capítulo.

10 octubre 2016

"Petronille", Amelie Nothomb

Y bueno, algún día tenía que pasar, que fuera en el libro número veintiuno no es un logro menor. En esta novela de la prolífica y excéntrica escritora que cultiva la autoficción me dio la sensación de que el artilugio hacía agua (mucho mejor dicho: burbujas). Se trata de un texto breve y ameno como todos los suyos, pero de una frivolidad asombrosa.
La historia gira en torno a una Nothomb treintañera que, apenas llegada a París, se ve en el trance de necesitar un compañero/a para sus borracheras de champán. Firmando ejemplares en una pintoresca librería conoce a Petronille, una chica escritora que parece un adolescente y que pronto se convertirá en la amiga ideal para los propósitos de Nothomb. Un viaje a la nieve, otro a Londres y un par de aventuras más componen el libro, sin que haya nada interesante a lo que asirse. Las descripciones de la sensación de beber champán no son en absoluto lo contundentes que se pretende en la contratapa, como tampoco lo es lo endemoniado de Petronille ni el supuesto humor negro que aparece. Una novela mucho más liviana de lo que parece, ideal para pasar una tarde junto al río o para leer en algún medio de transporte, si alguien te la presta o la sacás de una biblioteca. 

Jack Vettriano