"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

08 septiembre 2017

"La vegetariana", Hang Kang


Novela de una joven autora coreana que desarrolla una historia intimista llena de golpes sensoriales.
Separada en tres capítulos ("La vegetariana", "La mancha mongólica", "Los árboles en llamas") se inicia a partir de un sueño de un ama de casa común y corriente que la lleva a convertirse abruptamente en vegetariana; la punta del iceberg apenas. Al mismo tiempo, la historia toca la vida de su hermana y de su cuñado: todas historias personales que dan cuenta de un mismo espíritu contemporáneo signado por la vacuidad y el desamparo emocional.
Narrada de manera sencilla, la novela presenta algunas escenas que exponen distintos tipos de violencia (de género, institucional) de una manera simple y, por eso mismo, contundente y conmovedora. En otras partes, se desarrollan pasajes de oscuro contenido poético o se nos sorprende con una belleza erótica muy refinada. Hay una tensión (el hilo de la violencia ejercido sobre la psiquis y el cuerpo de la protagonista) que recorre todo el texto y no se afloja en ningún momento.  
Se trata de un texto que guarda escenas que no serán fáciles de olvidar y que nos interpela en relación al deseo, las imposiciones sociales y esa delicada construcción individual que somos cada uno de nosotrxs.
Una experiencia de lectura muy recomendable. 

Dos preguntas a la autora, extraídas de la reseña "La carne es fuerte" (Página/12)
¿Qué lugar juegan en esa manipulación las instituciones? La familia, el matrimonio, la salud mental...
Corea tiene una larga tradición familiar, la familia sigue siendo la base de la sociedad, pero está claramente en decadencia. La influencia del capitalismo hizo que se derrumbara muy velozmente la ética de la tradición. Hay un ritmo mucho más acelerado, cargado de ansiedad y angustia, soledad e individualismo. Pero desde el año pasado hay una especie de moda por volver a la reflexión y “curarse”, de parar un poco y volver a mirar fijamente su propia interioridad sin engaños.
¿Cómo es la escena de la literatura en contemporánea en Corea? ¿Hay espacio para lo que escriben las mujeres?
Hay muchas mujeres escribiendo y publicando en Corea en este momento, es una escena muy dinámica y hay diferentes estilos. Hay muchas escritoras de veintipico que ya publican. El público lector también está en su mayoría conformado por mujeres. Hay pocos rasgos en común; lo que se puede señalar es que ésta es una generación que apunta a cuestionarse qué es el hombre. Preguntas de orden ontológico, después de haber vivido muchos años bajo la dictadura. Para mí, escribir tiene algo de deambular. Doy pasos hacia adelante con preguntas ardientes o frías, y a veces doy pasos hacia atrás. A veces vuelvo al punto de partida. Creo que es necesario que transcurra el tiempo. Para escribir, voy a seguir deambulando llena de preguntas.

AQUÍ una reseña recomendada

14 junio 2017

"La habitación", Jonas Karlsson

Se trata de una novela muy original en cuanto a su temática. Está narrada desde la primera persona de un empleado sueco, obsesivo y pedante, que encuentra en el piso de su oficina un cuarto en desuso en el que siente a gusto y puede descansar de la rutina. Escrita en un lenguaje sencillo y sobrio, en forma de capítulos muy breves, presenta un ritmo parejo y ágil que no se pierde en ningún momento. Más bien todo lo contrario: atrapa la atención del lector en cada secuencia, logrando asombrar con cada vuelta de timón de la historia.
La obra ha sido catalogada como divertida y surrealista, sin embargo -en mi opinión-  no se caracteriza por ninguna de estas cualidades. Sí está escrita con un fino humor, pero eso no la convierte sin más en una novela simplemente divertida, sino que se trata de esos textos que tienden a lo satírico (en este sentido, no sólo divierte, sino que interpela), desenmascarando aspectos oscuros de la vida laboral urbana, con un potente trasfondo de angustia, con la reflexión siempre presente acerca de qué significa la cordura en nuestra sociedad, quiénes pueden  erigirse como dueños de la verdad, cómo se comportan las personas frente a lo diferente y cuáles son los resortes que se mueven tras los grandes aparatos burocráticos en los que estamos inmersos. Por su temática tampoco es surrealista, ya que si bien coquetea con lo absurdo, no se describe nada que no pueda inscribirse tranquilamente dentro del ámbito de lo realista.

Me pareció un texto fresco y original que deja un sabor amargo, precisamente por ser capaz de vehiculizar cuestiones tan profundas de nuestra vida alienante y competitiva en las grandes ciudades. Su autor es un reconocido actor y dramaturgo sueco, algo que se llega a vislumbrar en el planteo de las escenas de la novela.
Un texto muy recomendable. 

Isaac Grunewald

25 mayo 2017

20 mayo 2017

"Las fidelidades", Diane Brasseur

Se trata de un texto ameno, muy rápido de leer. Escrito con lenguaje sencillo y despojado, se interna en las disquisiciones de un francés de clase media en relación a dejar a su mujer o a su amante. Me pareció una novela con una trama simple, trillada y plagada de lugares comunes. El hombre casado que tiene una amante veinte años más joven. La familia tradicional con su mujer de toda la vida e hija. Y el “amor” (?) por ambas, más precisamente, esa incapacidad de decidirse por una o por otra ya que, obviamente, perdería significativos privilegios en cualquiera de los dos casos (y la novela deja más que claro que el personaje lo sabe). 
Lo peor de esta obra me pareció sin dudas la elección del narrador: una mujer narrando en 1º persona desde la perspectiva del infiel es bastante absurda como para ser tomada en serio (aunque quizás es lo único que salva a la novela de ser tildada indefectiblemente de machista). 

El problema con la novela no estriba necesariamente en la burda exhibición de los pecados de la moral de clase media del siglo pasado, que bien podría ser leída como un clarísimo documento de época, innecesario y demodé desde el punto de vista literario, pero interesante. El problema creo que está en la parafernalia publicitaria en torno a la novela que nos quiere vender al texto como una "bella y sincera reflexión sobre la dolorosa naturaleza del amor.", o bien como "una bella historia de amor". También se incurre en otras falacias, como la de decirnos: "al dilema de conciencia se suma la angustia de la incertidumbre y de la pérdida". Cito: "¿Y si tengo un accidente cardiovascular? ¿Se quedará Alix conmigo? No quiero perderlo todo. ¿Nos exigiremos Alix y yo que nuestra inversión sea rentable? Puesto que yo me habré divorciado y ella creerá  haber roto una familia ¿decidiremos permanecer juntos a toda costa, incluso si ya no tenemos ganas y eso nos hace desdichados? En las horas más melancólicas (...) le parecerá a Alix que estoy avejentado? Y yo, me pondré a pensar en mi hija y mi mujer con nostalgia?" (pág. 79). Digo: ¿es lícito elevar al rango de "dilema de conciencia" estos cuestionamientos tan básicos y pragmáticos? Incluso, según la trama de la novela, veremos que es cuestionable el publicitado amor profundo por las dos mujeres.

Francois Roca, el ilustrador de tapa

Desde lo personal, hay fragmentos que me parecieron directamente risibles. El señor interpretando que ambas desfallecen de amor por él pinta un cuadro anticuado. No discuto el realismo de la pintura (porque lamentablemente aún se da esa forma de vivir las relaciones interpersonales), sino el ensalzamiento que se ha hecho a nivel crítica de un texto semejante, cercano a la caricatura. ¿Cómo puede la crítica elevar loas por tan pobre y tradicional cosmovisión de las relaciones amorosas? ¿No es injusto que a los lectores actuales se nos venda como gran "historia de amor" a una historia tan falocéntrica que deja tan mal paradas a las mujeres?
Hay dos largas escenas en especial que me parecieron especialmente chocantes: las suposiciones que hace en su mente el señor sobre las reacciones de su esposa ante un posible develamiento de su historia clandestina y el devaneo de la pobre amante ante la ausencia del querido. En ambas, el señor se dibuja como un semental de telenovela (a pesar de sus más de cincuenta años) que tiene a las dos mujeres en vilo, deseando ser la única, la elegida y la consorte. Creo que sería interesante decirle a Brasseur que en este momento de la Historia sería interesante leer historias donde las mujeres dejásemos de estar pendientes de si un hombre nos quiere o no como esposas. El modelo amoroso que describe esta autora está franca y afortunadamente en retroceso, sería bueno que la Literatura (al menos la que se edita en espacios como el de Salamandra) diera cuenta de eso.   

La crítica de Bertazza en Página/12 donde se dicen algunas cosas parecidas pero distintas a las dichas aquí: ELLAS Y YO

01 abril 2017

"La Sacramento", Estela Smania

Una novela breve de una escritora cordobesa. Escrita a partir de fragmentos, hilvana distintas escenas pueblerinas en las que la curandera del título es el centro simbólico. El texto está escrito con un lenguaje poético (y una selección de bellos epígrafes) que retoma modismos y costumbres rurales. Se trata de apartados breves que nos hacen meter en la vida (y más que nada, las tragedias) de este tipo de comunidades latinoamericanas. Si bien no aporta novedades conceptuales a lo que ya conocemos sobre el tema, es una valorable apuesta estética que por momentos logra conmover.  


"Con los ojos abiertos", Francisco Hinojosa

Noé Katz


Una novela de iniciación potente, realista y directa. Retrata -a modo de diario- la vida de una quinceañera que decide abandonar un hogar disfuncional y hacer su propio camino. En esta nueva vida, se cruza con un joven de una clase social más alta que tiene su propia cruz y sus propios desafíos. 
Un texto llano y llevadero que cuenta una historia juvenil de las que nos podemos cruzar todos los días en las grandes ciudades. 
Interesante.



22 febrero 2017

Tarde de lecturas infantiles



Un libro muy bien narrado e ilustrado impecablemente para transmitir el mensaje de la historia. 
Una historia bastante dura que deja un sabor amargo luego del final.
Creo que es recomendable para un público adulto y con ganas de meterse en un mundo muy gris y sórdido. En lo personal, logró angustiarme, por lo cual lo considero una interesante experiencia lectora.

Editorial COMUNICARTE






"Mi abuelo" es un bello libro, que se lleva todos los méritos por sus simples pero contundentes ilustraciones. Se trata de una loa de la vida de los jubilados, contraponiéndose todo el tiempo a la vida moderna de los trabajadores activos (encarnada en la vida de un vecino doctor). El juego que se produce entre los dos estilos de vida es creativo y nos deja pensando sobre la sociedad actual.






Se trata de un libro (de autor australiano) con una historia asombrosa y original. Noel es un niño malhumorado al que un buen día se le cae la cabeza. De ahí en más, su vida cambia por completo. El final no es el esperable. Es de esos libros que sería bueno tener para narrar en cualquier ocasión. Pienso que es capaz de asombrar, deleitar y dejar pensando a niñxs y grandes. Excelente!






El lugar para deleitarse leyendo libros (y si uno gusta, adquirirlos), en pleno centro de Córdoba Capital, es CAFÉ DEL ALBA. Están en 9 de julio 482. 



31 enero 2017

"Pudor", Santiago Roncagliolo

Es una novela amena y llevadera, narrada -alternadamente- desde la perspectiva de distintos miembros de la familia de clase media: padre, madre, hija adolescente, hijo pequeño, abuelo y hasta gato. 
Distintas temáticas familiares y sociales quedan expuestas, especialmente las relativas a la sexualidad.
Resulta una lectura amable y poco pretenciosa, con cierta frescura, que no ofrece mayores sorpresas para un lector avezado. Se maneja casi todo el tiempo en el ámbito de lo previsible, con cierto candor latente en los temas abordados.
En mi humilde opinión (y habiendo ya leído Abril rojo), pienso que el autor no es en absoluto digno de entrar en las grandes ligas de la Literatura, más allá de la maquinaria publicitaria que lo avala.

Porcelanatron, obra del artista chileno Jorge Cabieses Valdes (más info, acá)


La otra crítica, por acá...

26 enero 2017

"Una desolación", Yasmina Reza

Se trata de una novela corta donde se lleva adelante el monólogo de un hombre de la tercera edad que revisa su vida y habla de su presente. En este monólogo cobra importancia la figura del hijo, quien es advertido por el padre como "una persona feliz", lo cual actúa como motor del relato. 
En lo personal, me resultó difícil empatizar con el personaje narrador, un señor con una personalidad que no me pareció para nada atractiva. Tampoco me llamó la atención el tenor de las historias referidas, siempre en el campo de la clase media francesa, con su pequeñas miserias y sus pequeñas alegrías, pero sin nada realmente novedoso o movilizante que ofrecer.
Un texto que me costó terminar porque se me hizo liso, insípido.

La otra crítica, por acá

20 diciembre 2016

"Felices los felices", Yasmina Reza

“Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor. / Felices los felices”.
Borges

Didier Lourenco


En este libro nos encontramos con veintiún relatos en primera persona; algunos se tocan levemente entre sí, otros no. En todos, la voz es prístina y despojada, nos habla en estilo directo y simple de la realidad cotidiana de cada individuo, atravesada por el amor, la familia, el paso del tiempo, la muerte, las relaciones humanas, la escurridiza felicidad. Sin reflexiones, sin rodeos, nos acercamos a distintas vidas (todas en el ámbito de la clase media y alta francesa contemporánea) desde la visión de los personajes. Se trata de un texto dinámico y atractivo, en el que el lector va a destacar algunas historias por sobre otras. Los textos tienen sinceridad, pero no dramatismo ni golpes bajos, por eso se trata de una lectura amena, relajada.

La autora es una de las dramaturgas más representadas del mundo con obras premiados como Un dios salvaje o Art; este metier se nota en la escritura de los textos del libro.
Muy recomendable como lectura de verano o para regalar la lectura en voz alta de algún capítulo.

10 octubre 2016

"Petronille", Amelie Nothomb

Y bueno, algún día tenía que pasar, que fuera en el libro número veintiuno no es un logro menor. En esta novela de la prolífica y excéntrica escritora que cultiva la autoficción me dio la sensación de que el artilugio hacía agua (mucho mejor dicho: burbujas). Se trata de un texto breve y ameno como todos los suyos, pero de una frivolidad asombrosa.
La historia gira en torno a una Nothomb treintañera que, apenas llegada a París, se ve en el trance de necesitar un compañero/a para sus borracheras de champán. Firmando ejemplares en una pintoresca librería conoce a Petronille, una chica escritora que parece un adolescente y que pronto se convertirá en la amiga ideal para los propósitos de Nothomb. Un viaje a la nieve, otro a Londres y un par de aventuras más componen el libro, sin que haya nada interesante a lo que asirse. Las descripciones de la sensación de beber champán no son en absoluto lo contundentes que se pretende en la contratapa, como tampoco lo es lo endemoniado de Petronille ni el supuesto humor negro que aparece. Una novela mucho más liviana de lo que parece, ideal para pasar una tarde junto al río o para leer en algún medio de transporte, si alguien te la presta o la sacás de una biblioteca. 

Jack Vettriano

29 septiembre 2016

"La forma del agua", Camilleri



Se trata de una novela amena y divertida como todas las del autor, con una pizca de crítica social (en este caso, hace foco en la corrupción política). Al igual que en otra novela que leí anteriormente, la trama policial no es sólida del todo (muchas vueltas innecesarias), lo cual suele pasar inadvertido gracias al ritmo de las tranquilas y hedonistas andanzas del célebre comisario Montalbano, muy salpicadas con histeriqueos con chicas (en este sentido, advierto que el autor construye un lector modelo de género masculino, a pesar de los cual puedo dar fe de que hordas de mujeres son sus asiduas lectoras).
Una novela para pasar el rato, poner la mente en blanco, acercarse mínimamente a la idiosincracia siciliana y no mucho más. Sale como lectura de verano.

04 septiembre 2016

"Desgracia", J. M. Coetzee

"Tom Budge", por Brett L. Williams

Estamos frente a una novela de superficie tranquila y fondo pantanoso.
La narración es lineal, sencilla, con ritmo ágil y parejo, pero el contenido logra llegar al lector e instalarle una punta de inquietud y desasosiego.
Está situada en dos escenarios bien definidos, por un lado, Ciudad del Cabo con su vida universitaria y cómoda, en la cual David -un profesor de Literatura europea con hábitos de Casanova- se desenvuelve como pez en el agua. Por lo menos, hasta el inicio de la novela, cuando la historia lo ubica al comienzo de lo que él siente como su decadencia personal. Luego de un escándalo público con una estudiante, la trama nos traslada al otro de los escenarios propuestos: una granja en el Africa profunda, donde su única hija elige vivir, por más que las condiciones sean adversas. De hecho, allí somos testigos directos de un hecho profundamente violento y movilizador para los personajes, pero somos también testigos de una realidad mucho más compleja de lo que parece y de un progresivo cambio del carácter de David, o por lo menos de las condiciones que posibilitan dicho cambio. 
A lo largo de la novela pasé por muchas sensaciones, llevada de la mano de un texto que propone varios ejes sobre los que pensar: el machismo, la sexualidad, el amor a los animales, el valor de las decisiones personales, las relaciones filiales y las condiciones históricas propias de la compleja Africa. La historia es descarnada, no tiene demasiados adornos, va al punto. Quizás sea a partir de esta característica como se logra interpelar al lector, poniéndolo frente a los hechos desnudos, frente a posturas ideológicas quizás no previstas, obligándolo, en definitiva, a tomar alguna postura personal sobre lo que se le presenta o, por lo menos, llevándolo a reflexionar. 
Lo considero un texto amargo, pero sin golpes bajos y con muchas aristas sobre las que pensar y sentir, muy recomendable.

15 agosto 2016

"Un fragmento de miedo", John Bingham

Jonathan Wateridge: Untitled (Shadow)


Es otra de las novelas policiales de la célebre colección Séptimo Círculo, publicada en 1968.
Esta historia está narrada en primera persona y en un tono sumamente fresco y ameno que invita a seguir leyendo para dilucidar de dónde provienen los peligros a los que se halla expuesto el protagonista. El joven inglés John Compton ha realizado un viaje a Pompeya, en donde es asesinada una coterránea anciana sin parientes ni conocidos. Impulsado a redactar una nota sobre este caso, se enfrenta a una peligrosa sociedad secreta que lo va cercando para hacerle entender que debe cesar con su inocente investigación. Una historia que nos trae alguna que otra reminiscencia de "El hombre que fue jueves" y que está signada por un tono casi humorístico (hay escenas con diálogos muy graciosos, al borde del absurdo), además de mostrar alguna que otra reflexión medianamente interesante. Se mantiene la solidez de la trama de la novela hasta las últimas páginas donde, inesperadamente, se le da un final un poco confuso y poco convincente que no está a la altura del resto de la novela. Una pena que se nos ofrezca un final así de apresurado e insustancial para lo que es una excelente y entretenida historia policial. 



31 julio 2016

"El adversario", Emmanuel Carrere

"En ese proceso en que dudaba si escribirlo o no, me sentía muy avergonzado. Avergonzado por el hecho de que me fascinara, y lo que me tranquilizó fue comprobar que interesaba a tanta gente y que aquello de lo que no me sentía muy orgulloso de experimentar era algo corriente que compartimos mucha gente. No solo trata de una persona que asesina a los suyos. Es la historia de alguien que pasa años mintiéndole a todo el mundo de una forma tan absurda que no puede enfrentarse al hecho de su propia verdad. Nos ocurre a muchos, a veces aunque no en esa dimensión, ni todo el tiempo. Cuando lo descubrí, me liberé."



Se trata de un texto de no ficción, basado en Jean-Claude Roman, el mitómano francés que asesinó a su toda su familia en 1993 (esposa, padres, hijos).
El libro me pareció atrapante. Comienza en un tono que interpela y sacude al lector, apelando a recursos como meterse en la perspectiva del mejor amigo, transcribir cartas reales entre el autor y el asesino o ahondar en las sensaciones del propio escritor frente a la historia y el proceso de escritura mismo. Sin embargo, esta propuesta pronto se abandona para instalarse definitivamente en la crónica detallada de los hechos (recién hacia el final recuperamos la subjetividad del narrador). De hecho, en entrevistas con Carrere queda claro que pasó de escribir la historia como ficción a escribirla como testimonial. 
Sea como sea, la historia es tan potente y terriblemente asombrosa que si hubiera sido una ficción dudaríamos de su verosimilitud. El autor manifiesta una profunda honestidad intelectual en cuanto al lugar en el que se ubica para narrar. Se trata de un escritura franca, directa, despojada. 
Este es el segundo texto que leo de Carrere (el otro fue "El bigote") y en ambos advierto esa admirable capacidad de trasladarle al lector la inquietud intelectual frente a lo que se expone. Me gustó mucho leer este texto como modo de mantener despierto el asombro hacia las múltiples y variadas formas que toman los laberintos mentales de las personas.  

25 julio 2016

"La identidad", Milan Kundera


"Heliodora", Leonor Fini

Es una novela corta, que se lee de un tirón. Tiene un ritmo ágil y bastante parejo.
La protagonista de esta historia es una pareja que, luego de varios años de relación, empieza a manifestar una singular forma de desconectarse, de desconocerse. En cierta manera, es una metáfora de los caminos que puede llegar a tomar toda pareja con el correr de los años y las diferencias de personalidad de sus miembros. Me dio la impresión de que la trama comenzaba un poco tarde a desarrollarse, quedando enredada en reflexiones (muy propias de Kundera) que entorpecían la acción y que resultaban redundantes. Sin embargo, una vez que la historia se encauza (y exceptuando algunos diálogos innecesarios), resulta muy amena y atractiva, mostrando situaciones y algunas reflexiones con las que el lector puede llegar a empatizar. El clima que se termina instalando es cercano a lo onírico. El giro que toma hacia el final también resulta muy interesante.
Un texto recomendable.


03 julio 2016

"Breve cielo", David Kohon, Arg., 1968

Alberto Fernández de Rosa y Ana María Picchio


"A pesar de que los tiempos en los que le tocó hacer cine no fueron fáciles y la censura golpeaba fuerte, Kohon nunca se dejó doblegar y se convirtió en una figura clave de la llamada “Generación del ’60”, con títulos como Tres veces Ana (1961) y Breve cielo (1968), que supieron dar cuenta de las preocupaciones estéticas y sociales de su época."



"Breve cielo le permitió a Kohon reencontrarse, como en su primer film, con otros dos seres indefensos y con una ciudad omnipresente, melancólica en la expresiva fotografía de Adelqui Camusso."  Adiós a David José Kohon






ITINERARIOS DE DAVID JOSE KOHON por Javier Naudeau

05 junio 2016

"Arrecife", Juan Villoro


Tomory Dodge

"Leyendo Arrecife es como si yo hubiera sentido la calma y el relajo y las ganas de pasarla bien de Villoro sin la obligación o necesidad de estar escribiendo la Gran Novela Mexicana Contemporánea (porque ya había rendido exitosamente esa asignatura con El testigo)."
 Rodrigo Fresán, en "Playa tomada" 1
Se trata de una novela que se lee rápido, es amena, cuenta de manera lineal una historia en primera persona. El protagonista es un hombre en sus cincuenta, ex adicto, que es invitado por su mejor amigo -Mario Müller- a vivir/recuperarse en un hotel que regentea en el caribe mexicano llamado La pirámide. Este hotel - por obra y gracia de Muller- es un reducto para todos los aburridos de distintas partes del mundo que quieran ir a pasar uno días llenos de adrenalina. A poco de comenzar la novela, hay dos asesinatos que le dan al texto una inclinación policial. Aparecen muchos personajes, casi todos en tonos sepia, esto es: signados por algún tipo de derrota personal. 
Si bien la novela está muy bien narrada -tanto en la estructura general como en el interior del párrafo, donde algunas sentencias son bastante efectivas- el contenido global no logra asombrar ni ofrecer mayores sorpresas. Todo parece mantenerse dentro de los límites de lo esperable. Hay toda una historia beat atrás de los personajes principales y el ambiente es posmoderno al estilo de "Plataforma" de Houellebecq o "La pista de hielo" de Bolaño -que acabo de leer-. La trama está cruzada por distintas problématicas mexicanas, pero sin mucha vena ni profundización, más bien al modo en que podría verlo cualquier extranjero. Es una novela bien escrita y llevadera, pero absolutamente tibia -con un par de puntos interesantes poco desarrollados- que se pierde en el gran mar de textos latinoamericanos al no aportar nada significativo para un lector más avezado.

Al igual que en el caso de otros festejados autores publicados por Anagrama, me resultan desmesurados los elogios de la crítica oficial.



1- Mientras leía el artículo/reseña me preguntaba una y otra vez por qué Fresán le estaba poniendo tanto entusiasmo a la reseña y cómo era posible una zalamereada semejante. Al llegar al final, leo que este texto fue leído en la presentación de Arrecife en Barcelona... Así pues sí!

29 mayo 2016

Fotos de la serie "Los sueños" de Grete Stern

Fotomontajes 1948 – 1951 
Publicados en “"El psicoanálisis le ayudará”" de la revista Idilio (Editorial Abril). Los fotomontajes surgían del análisis de los sueños que las propias lectoras enviaban a la redacción, interpretados por el sociólogo Gino Germani -director de Idilio-, que firmaba sus notas con el seudónimo de Richard Rest. La colaboración duró alrededor de tres años y se publicaron cerca de 150 trabajos. Los protagonistas de las fotos eran sus amigos, familiares y vecinos, y las imágenes complementarias –-paisajes, fondos, objetos, personajes secundarios- fueron tomadas de su propio archivo. 



“¿Por qué estas fotografías son desafiantes para la época, período del primer peronismo? Por ser imágenes disruptivas respecto de la visualidad que domina las producciones gráficas en ese momento, en el contexto de la cultura de masas y con la impronta vanguardista del trabajo de Grete Stern. Porque en ese cruce asoman como imágenes provocativas en cuanto a los idearios de género. Y lo que se narra en cada fotomontaje es transgresor respecto de otras narrativas más tradicionales o canónicas acerca del rol de la mujer, de su relación con los hombres o con la maternidad.” 
Paula Bertúa en La cámara en el umbral de lo sensible






 “Se juega con claves estéticas, conceptos, traducción de la teoría psicoanalítica para las masas y especulaciones de corte sociológico y del arte de vanguardia” P. B.




“La representación del cuerpo tiene sus mediaciones, no es directa. Aparece todavía atravesada por el discurso médico-higienista de la época y por el discurso moral de lo que puede mostrarse en una revista.” P. B.



“No se trata de un material visible. Se relaciona con el contenido de esos sueños de matriz angustiosa, de frustración, o de deseos de felicidad vinculados a los imaginarios de parecerse a esas protagonistas de las fotonovelas” P. B.












21 mayo 2016

"El curioso sofá", Odgred Weary -Edward Gorey-



"Escrita en 1961, esta breve obra, a caballo entre el cuento ilustrado y el poema narrativo, está firmada por uno de los múltiples pseudónimos del autor, Ogdred Weary, y en ella Gorey quiso hacer su particular versión paródica de los tópicos de la literatura erótica"


"En 'El curioso sofá' los estilizados personajes de Gorey van de aquí para allá, tropezando unos con otros e interaccionando de una forma algo azarosa, pero hemos de pensar que Gorey siempre utilizó este rasgo del "nonsense" literario para guiar las aventuras de sus personajes."
 


Excelente juego literario, para reírse y explotar los resortes de la imaginación al máximo.