Desubicados, María Sonia Cristoff

 

"León hambriento atacando a un antílope", H. Rousseau


Se trata de un texto breve que está catalogado como no ficción. La voz parlante la tiene una primera persona perteneciente a una mujer que soporta una suerte de crisis existencial, precipitada a partir del hecho de que sus nuevos vecinos tienen la incómoda costumbre de tener sexo cada día, justo a las tres de la mañana. El insomnio se suma a la necesidad de saber si debe irse de Buenos Aires y el zoológico aparece como un remanso de paz, como un antídoto (sic) para la protagonista. De este modo, se abre la puerta a un discurso que aborda el tema de la animalidad (animales que luchan, curiosidades y, más que nada, operatorias de los zoológicos), datos que provienen de la realidad y que, por esta razón (y por el hecho de que se puede asimilar la figura narradora a la de la autora), ubican técnicamente al texto en el ensayo. La obra resulta amena, interesante, curiosa, fresca, con un leve y amargo sentido del humor.  La escritura es certera y prolija, sin floreos pero con cierta profundidad.

En lo personal, el texto me encantó, me atrapó desde el primer momento. Festejo esa voz de mujer que relata situaciones inusuales y se instala en resquicios poco explorados de lo cotidiano. Sin estridencias, sin ánimo de pavoneo intelectual. Considero que no se trata de un ensayo, sino de una novela muy breve, que incluye muchos datos provenientes de la realidad. Me quedé con ganas de que la autora narrara un poco más, de seguir las peripecias y los pensamientos de esta particular protagonista. 

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