"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

20 septiembre 2014

"Puras mentiras", Juan Forn

El texto empieza bien, con una cadencia seductora y con episodios narrados que son originales y frescos más allá de la tristeza que logran transmitir. Pero después, a lo largo de la novela, todo se desbarranca, casi imperceptiblemente primero, pero definitivamente después. Pareciera que en esta novela hay dos o tres tonos, climas o elecciones estéticas. 
Puras mentiras es la historia de Zabala, un hombre que siempre tuvo un aura de amargura. A los cuarenta el mundo se le derrumba y termina en un pueblo costero, Pampa del mar. Allí se encuentra con distintos personajes y distintas situaciones, ninguna de ellas demasiado relevante o potente. Por momentos, pareciera que la novela se ancla en la enumeración de historias de vida (historias que, de hecho, están buenas), pero no se incrustan bien en la estructura general de la obra.
La impresión personal es que Forn debería haber echado mano de un buen corrector para que lo ayudara a sacar partido de sus habilidades narrativas (incluso en el armado de algunos párrafos se pueden notar desprolijidades). La novela, como unidad, lamentablemente, no funciona.

Carmen Berges

Aquí una entrevista al autor, donde habla de la novela.


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