"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

08 septiembre 2017

"La vegetariana", Hang Kang


Novela de una joven autora coreana que desarrolla una historia intimista llena de golpes sensoriales.
Separada en tres capítulos ("La vegetariana", "La mancha mongólica", "Los árboles en llamas") se inicia a partir de un sueño de un ama de casa común y corriente que la lleva a convertirse abruptamente en vegetariana; la punta del iceberg apenas. Al mismo tiempo, la historia toca la vida de su hermana y de su cuñado: todas historias personales que dan cuenta de un mismo espíritu contemporáneo signado por la vacuidad y el desamparo emocional.
Narrada de manera sencilla, la novela presenta algunas escenas que exponen distintos tipos de violencia (de género, institucional) de una manera simple y, por eso mismo, contundente y conmovedora. En otras partes, se desarrollan pasajes de oscuro contenido poético o se nos sorprende con una belleza erótica muy refinada. Hay una tensión (el hilo de la violencia ejercido sobre la psiquis y el cuerpo de la protagonista) que recorre todo el texto y no se afloja en ningún momento.  
Se trata de un texto que guarda escenas que no serán fáciles de olvidar y que nos interpela en relación al deseo, las imposiciones sociales y esa delicada construcción individual que somos cada uno de nosotrxs.
Una experiencia de lectura muy recomendable. 

Dos preguntas a la autora, extraídas de la reseña "La carne es fuerte" (Página/12)
¿Qué lugar juegan en esa manipulación las instituciones? La familia, el matrimonio, la salud mental...
Corea tiene una larga tradición familiar, la familia sigue siendo la base de la sociedad, pero está claramente en decadencia. La influencia del capitalismo hizo que se derrumbara muy velozmente la ética de la tradición. Hay un ritmo mucho más acelerado, cargado de ansiedad y angustia, soledad e individualismo. Pero desde el año pasado hay una especie de moda por volver a la reflexión y “curarse”, de parar un poco y volver a mirar fijamente su propia interioridad sin engaños.
¿Cómo es la escena de la literatura en contemporánea en Corea? ¿Hay espacio para lo que escriben las mujeres?
Hay muchas mujeres escribiendo y publicando en Corea en este momento, es una escena muy dinámica y hay diferentes estilos. Hay muchas escritoras de veintipico que ya publican. El público lector también está en su mayoría conformado por mujeres. Hay pocos rasgos en común; lo que se puede señalar es que ésta es una generación que apunta a cuestionarse qué es el hombre. Preguntas de orden ontológico, después de haber vivido muchos años bajo la dictadura. Para mí, escribir tiene algo de deambular. Doy pasos hacia adelante con preguntas ardientes o frías, y a veces doy pasos hacia atrás. A veces vuelvo al punto de partida. Creo que es necesario que transcurra el tiempo. Para escribir, voy a seguir deambulando llena de preguntas.

AQUÍ una reseña recomendada

No hay comentarios: