"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

04 abril 2015

"El colectivo", Eugenia Almeida

Italo Luis Ferraris

Esta novela es la que le valió el reconocimiento a la autora cordobesa.
La historia parte de la situación inesperada de que el colectivo que debe pasar y parar todos los días en un pueblo argentino anónimo, de repente pasa a toda velocidad, dejando plantados a los pasajeros. Los que esperan son apenas un puñado: un reconocido abogado y su familia y una pareja de amantes desconocidos que están alojados en el hotelito del pueblo.
La escritura es bastante coral, llena de voces con las que se identifican distintos tipos sociales (de hecho, en las primeras páginas lo narrado se vuelve un poco confuso por estos diálogos continuos).
El contexto histórico en el que se desarrolla la historia va adquiriendo peso con el correr de las páginas: la dictadura militar de los 70. De este modo, la novela puede tomarse por una pieza de microhistoria, en la que a partir de hechos cotidianos se puede leer toda una época.
Al igual que en su otra novela, pude advertir cierta falta de pulido general, algunos altibajos (como lo es, en mi opinión, el flashback que se incluye sobre el abogado y su esposa, interesante, pero que no encaja del todo). De todos modos, se trata de una novela de buen ritmo, buenos personajes (es notable cómo trabaja la autora los personajes odiosos) y una temática que es digna de volverse a visitar, más aún si es desde un lugar tan cotidiano y cercano a la experiencia del lector, demostrando que a la Historia -para bien y para mal- la hacemos todos. 



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