"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

03 octubre 2014

"Sin sangre", Baricco

Se trata de una novela muy breve (concentrada se podría decir) dividida en dos partes muy diferentes entre sí. La primera expone de manera muy dinámica y elocuente -como si se tratara de un film- un brutal hecho de violencia en el marco de una posguerra (no sabemos muy bien cuál). La segunda, se sitúa muchos años después y tiene completamente otro tono, otra cadencia: ¿ajuste de cuentas o conciliación?
Si bien la historia aborda temas muy profundos como la guerra, la violencia y la humanidad a través de una cuidada estética y de certeros golpes de efecto, en lo personal no logró conmoverme del todo. Se lo adjudico quizás a que la historia tiene cierto dejo de fábula, alejándose de un patrón estrictamente realista (no hay ahondamiento psicológico de los personajes, funcionan más bien como actantes). Además, hay varias historias entrelazadas de una manera un poco folletinesca que resulta bastante inverosímil.  
De todos modos, se trata de un texto muy potente, interesante, recomendable; un buen regalo para caballeros se me ocurre a mí.

"La mujer que llora", Picasso

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