"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

20 abril 2014

"El malentendido", Nemirovsky



Se trata de la primera novela escrita por esta peculiar autora, cuando tan sólo contaba con veintitrés años.
El texto habla magistralmente de los encuentros y desencuentros amorosos desde una perspectiva que incluye la cosmovivión femenina y también la masculina. Situada en la París del período de posguerra, los personajes principales aparecen -cada uno por distintos motivos- perdidos, desesperados, sin rumbo. Por su parte, Yves es un muchacho que, tras contar con un excelente pasar socio económico, conoce la aterradora experiencia de la guerra y, a su regreso, no tiene otra opción que trabajar de oficinista, lo que signa su vida con el fracaso y el desencanto. Denise, por su parte, es una aburrida chica rica, que casada y con una niña, deposita todas sus expectativas en la relación amorosa con Yves. Ellos se conocen en una playa vasca, durante unas idílicas vacaciones, pero los desafios están por avecinarse cuando regresan a París. 
A partir de este texto, nos podemos dar una idea completa de las características de la forma de vida de entonces: la decadencia de una buena parte de la burguesía francesa, el mundo de frivolidades en el que se vivía, las convenciones sociales. También podemos encontrarnos con un mensaje terriblemente actual, y es el del desencuentro entre hombres y mujeres, dado por el hecho de ver las cosas cada uno desde su rincón, sin atreverse a una verdadera comunicación.
Desde un punto de vista personal, deseo hacer referencia a un aspecto en contra: el lenguaje en el que está escrita la novela, el típico tono meloso de tantas obras decimonónicas. Si bien en el caso de esta autora las descripciones son excelentes, su prosa rococó realmente me resultó un escollo en todo momento.



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