"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

07 noviembre 2013

"Damas chinas", Mario Bellatín


Sara Oblisar

Se trata de una nouvelle breve e intensa. 
Nos encontramos frente a una expresión directa, llana, literal de lo narrado. Ningún floreo formal, ningún rodeo reflexivo. Una escritura simple pero a la vez enigmática, donde es más lo que se calla que lo que se dice.
En mi opinión, la riqueza de la novela radica en la articulación entre la primera y la segunda parte. Se trata de dos mundos diferentes pero que, de alguna manera -oblicua, misteriosa-, están dialogando.
Detallar más acerca de la trama, sería traicionar la propuesta autoral, cuya novedad está anclada precisamente en la sorpresa, en salirse de los lugares comunes para narrar la angustia de la vida contemporánea.
Las relaciones familiares, la rutina, lo oscuro cotidiano, las grandes tragedias de la vida son los temas que se abordan de una manera despojada, como al azar, con reminiscencias a la noveau roman y con algún soplo estilo Aira. 
Una experiencia de lectura muy interesante, un texto que merece una relectura.




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