"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

11 enero 2013

"La orilla oriental", Silvia Barón Supervielle

Esta novela de la escritora y traductora argentina radicada en Francia (fue uno de esos escritores que hizo el salto de una lengua a la otra) no me convenció en absoluto.
Narrada en 3° persona, se desarrolla desde la perspectiva de un inspector de aduanas del que, en principio, no se sabe demasiado. El foco es puesto sobre su esposa, Clara, y su madre, Clarita. La historia de la madre y la relación estrechísima entre ambas mujeres se lleva toda la primera parte de la novela, muy anclada en lo descriptivo y sin que se avance a nivel argumental (si se tratara de una introducción, no estaría mal, pero la historia jamás deriva en nada sustancioso y permanece girando sobre lo mismo). Luego se insertan fragmentos dedicados a la Historia de Uruguay, relacionados a la búsqueda acerca de su identidad que lleva adelante el Inspector. Ambas líneas argumentales aparecen de manera secundaria y van tomando mayor protagonismo a medida que avanza la novela. De modo que, hacia el final, el eje de lo narrado ha cambiado de protagonista, aunque no de operatoria: nunca se llega a establecer una secuencia con peso, el texto naufraga entre distintos polos que no terminan de definirse. Por si fuera poco, en las últimas páginas se incluyen pasajes de una crónica imaginaria de pioneros del siglo XVI que el Inspector desarrolla como novel escritor. 
Los temas abordados (la escritura, la identidad, el origen, el amor) se encuentran superpuestos y poco delineados, mientras que los personajes tienen una carencia total de profundidad. Por todo esto, encuentro al conjunto poco cohesionado y muy poco consistente.

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