"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

22 septiembre 2011

"Un año", de Jean Echenoz


Novela muy corta y muy interesante.
El texto empieza de esta atractiva manera: “Victoire, luego de despertar una mañana de febrero sin recordar nada de la fiesta y encontrar a Félix muerto a su lado, en la cama, hizo su valija, no sin antes pasar por el banco, y tomó un taxi rumbo a la estación de Montparnasse”.
De ahí en más, comienza un singular periplo de la protagonista (sobre la que nunca sabremos demasiado) por distintas regiones francesas. La narración es despojada, muy despojada, apenas si se ofrecen detalles sobre los personajes o las situaciones. Y hay un uso muy particular de la descripción (una suerte de minucia, aunque en pasajes fugaces, que la acerca a la singularización). Todo sucede vertiginosamente, sin explicaciones ni planteos, y se desarrolla en una atmósfera de extrañamiento: aunque la narración es cronológica y realista (y abarca menos de un año en sentido estricto) está plagada de detalles que enrarecen la trama. El accionar de Victoire (más bien un devenir) tiene la capacidad de presentarse ante el lector como un verdadero enigma. Es una novela que en su simpleza esconde marcados rasgos de inasibilidad. Y aunque el autor niegue una filiación con el Nouveau Roman, imposible no relacionar la obra (principalmente en el final) con las atmóferas creadas en el marco de esta estética.
Se trata de un ejercicio literario muy rico y contundente, que termina de atravesar al lector cuando el libro se cierra.
Inevitable no desear su transposición al cine.


NOTA: La traducción de Mardulce, por Tabarovsky, presenta algunas fisuras: algunos tiempos verbales desprolijos y un par de argentinismos que desconciertan.

Sobre la obra


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