"La experiencia de la humanidad en la Tierra siempre cambia en la medida en que el hombre se desarrolla y debe lidiar con nuevas combinaciones de elementos; el escritor que quiera ser más que el eco de sus predecesores debe siempre encontrar la expresión para algo que nunca haya sido expresado, debe ser capaz de dominar un nuevo conjunto de fenómenos… Con cada victoria del intelecto humano así, ya sea en historia, filosofía o poesía, experimentamos una satisfacción profunda: hemos sido curados del dolor causado por el desorden, aliviados de una parte de la opresiva carga de eventos que no comprendemos”.
Edmund Wilson

01 septiembre 2010

"El quinto hijo", Doris Lessing

Esta novela de la premiada escritora británica es francamente inquietante.
Cuenta, de manera sencilla y lineal, la historia de Harriet y David, a los que en plenos '60 se considera sumamente anticuados por su proyecto familiar de numerosos hijos en una gran casa en las afueras de Londres. Frente a la burla y desaprobación de su entorno, ellos no sólo comienzan a cumplir su sueño, sino que también logran demostrar que otro modo de vida es posible. "Estar aquí es como estar en un pastel", señala el rico padre de David durante las fiestas de Navidad que reúnen idílicamente a toda la familia y allegados en la mansión victoriana del joven matrimonio que no para de reproducirse. Sin embargo, los jóvenes demuestran cierta ingenuidad e irresponsabilidad por las cuestiones materiales que se les imponen a la hora de sostener su ambicioso proyecto familiar. Por eso, el quinto hijo llega para encarnar una suerte de castigo ante una candidez que por momentos podía parecer irritante.
Ya con la descripción del embarazo de Harriet, somos testigos de una secuencia descorazonadora. Y esto es sólo el comienzo. La llegada de este hijo revoluciona y amenaza con aniquilar las ideales relaciones conyugales y familiares. Toda la novela da cuenta de este proceso de derrumbe.
Si bien este hijo de Harriet y David tiene características que lo sitúan más allá de lo humano (de hecho, queda flotando la explicación fantástica) la novela nos enfrenta a la problemática de lo diferente, la familia, las instituciones, la marginalidad. También propone una aguda reflexión sobre la maternidad y los valores éticos, todo esto sin moralina, estridencias ni rodeos.
Un obra sencilla y a la vez profunda. Muy recomendable.

NOTA: Existe la segunda parte, Ben en el mundo, pero yo no la leería por temor a la decepción y porque prefiero quedarme con el gusto de este final más o menos abierto.

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